En una conversación íntima con Juana Repetto y Vicky Gils para el ciclo Más minas que mamás, Maru Botana repasó algunos de los momentos más significativos de su vida personal. Habló de la experiencia de criar a ocho hijos, de los desafíos de sostener una familia numerosa y de cómo, junto a su marido, construyó una relación de casi tres décadas.
Pero el momento más conmovedor de la entrevista llegó cuando volvió a referirse a la muerte de su hijo Facundo. Con una sinceridad serena, recordó cómo atravesó aquel dolor y la manera en que el amor de su familia la ayudó a reconstruirse.
A casi dos décadas de aquella pérdida, la cocinera compartió una reflexión sobre cómo aprendió a convivir con un dolor que asegura que nunca desaparece: “Podés vivir con la pérdida de un hijo, pero no la entendés nunca”.
“Lo más feo que vas a escuchar en tu vida”A lo largo de la conversación, Botana recordó el momento en que recibió la noticia del fallecimiento de su hijo. Mientras se encontraba de viaje con parte de su familia, una llamada de su marido interrumpió la madrugada con una frase que, según contó, jamás podrá olvidar: “Te voy a decir lo más feo que vas a escuchar en tu vida. Falleció Facu”.
Botana describió con honestidad el desconcierto que sintió en aquellas primeras horas. “Se me apagó la luz”, resumió al recordar el estado de shock en el que emprendió el regreso a Buenos Aires. Incluso confesó que durante el viaje todavía imaginaba que podría despertar a su hijo. “Estaba zombie, pensando que lo iba a despertar. No podía entenderlo. Tampoco lo pude entender nunca”, expresó.
La reflexión -que se convirtió en el momento más emocionante de la entrevista- llegó cuando la reconocida cocinera intentó poner en palabras lo que significa atravesar una pérdida de esa magnitud. “Podés vivir con la pérdida de un hijo, pero no la entendés nunca”, afirmó, visiblemente movilizada por el recuerdo y conmoviendo a la audiencia con su resiliencia.
Durante la charla también reveló que nunca logró encontrar consuelo en las explicaciones habituales que muchas personas ofrecen frente a un duelo. “No pude resolver en mi mente decir: ‘Qué lindo, tengo un angelito ahí’”, confesó, al explicar que ninguna frase hecha ni explicación logró aliviar el vacío que dejó la muerte de Facundo.
Además, Botana reconoció que tras el fallecimiento del bebé -a causa de muerte súbita, a los seis meses de edad- se concentró en proteger a sus otros hijos en medio del dolor para que toda la familia pudiera salir adelante. Contó que muchas veces elegía llorar en privado para no transmitirles la angustia y que a los 15 días del episodio decidió volver a trabajar. “Eso me ayudó muchísimo a reconstruirme”, reveló. Además, explicó que la familia siempre habló abiertamente de la pérdida de Facundo: “Nunca fue un tema tabú y eso fue sanador ”.
View this post on InstagramA pesar de la tragedia, aseguró que nunca sintió culpa por no haber estado con su hijo en ese momento, ya que había quedado al cuidado de sus abuelos al momento de la partida. “Lo dejé en las mejores manos”, sostuvo.
Con el paso del tiempo, Botana transformó esa experiencia en un mensaje de resiliencia. Sin hablar de superación —una palabra que evita cuando se refiere a la muerte de un hijo—, explicó que es posible volver a vivir, trabajar, disfrutar de la familia y encontrar momentos de felicidad. Pero también dejó en claro que hay heridas que no cicatrizan por completo.
Su relato, en primera persona, conmovió a la audiencia: la entrevista obtuvo cientos de comentarios positivos en los que la audiencia celebró la fortaleza de Botana y su capacidad de salir adelante.
