Karla Pires, farmacéutica: “Los ventiladores, ya sean fijos o portátiles, favorecen la evaporación del agua en la superficie de la piel”

Aunque el invierno suele asociarse con la sequedad de la piel por las bajas temperaturas y la calefacción, la pérdida de agua transepidérmica (TEWL, por sus siglas en inglés) también puede verse favorecida por otros factores cotidianos. Uno de ellos es el uso del ventilador, un recurso que muchas personas siguen utilizando en ambientes cerrados o con calefacción. “Al hacer circular el aire continuamente, favorecen la evaporación del agua en la superficie de la epidermis”, advierte la farmacéutica Karla Pires, al explicar por qué este hábito puede contribuir a la deshidratación cutánea.

Según Pires, en diálogo con la revista HOLA, el flujo de aire constante que genera el ventilador acelera la evaporación del agua de la piel, lo que favorece la deshidratación y la resequedad. Aunque este efecto puede afectar a todo el cuerpo, las zonas más sensibles, como los labios y los ojos, suelen ser las primeras en evidenciarlo. “Al generar un flujo de aire continuo, el ventilador acelera la evaporación. La piel se deshidrata y se reseca”, explica.

En el caso de los labios, su barrera natural es más frágil y cuenta con menos glándulas sebáceas, por lo que tienden a agrietarse con facilidad. En los ojos, las corrientes de aire pueden alterar la película lagrimal, provocando sequedad, picazón, ardor o sensación de arenilla, especialmente después de varias horas de exposición. Además, Pires advierte que las personas con piel sensible son las más propensas a sufrir estos efectos, ya que su barrera cutánea tolera peor la pérdida de agua.

Recomendaciones a tener en cuenta

Para minimizar los efectos del ventilador sobre la piel y los ojos, los especialistas recomiendan evitar las corrientes de aire intensas y mantener una temperatura moderada. La recomendación de los expertos es regular el ambiente entre los 24 y 26 °C y, siempre que sea posible, utilizar el ventilador en una velocidad baja o media para reducir la sequedad ocular.

La farmacéutica Karla Pires aclara que no es necesario dejar de usar ventiladores, sino hacerlo de forma adecuada. La principal recomendación es no dirigir el flujo de aire directamente al rostro, especialmente durante la noche o por períodos prolongados. En cambio, sugiere orientarlo hacia otras partes del cuerpo o mantener una distancia suficiente para refrescar el ambiente sin irritar la piel.

Además, los expertos aconsejan reforzar la hidratación de la piel con productos que ayuden a fortalecer la barrera cutánea, además de evitar el aire excesivamente frío o las ráfagas directas sobre la cara. Con estos cuidados, es posible usar el ventilador sin comprometer la salud de la piel y los ojos.



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/cuidado-cuerpo-belleza/karla-pires-farmaceutica-los-ventiladores-ya-sean-fijos-o-portatiles-favorecen-la-evaporacion-del-nid15072026/

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