Los 100 partidos de Lionel Scaloni, el entrenador que consiguió algo más difícil que ganar: que todos confíen en él

MIAMI (Enviado especial).- Primero convenció a Lionel Messi de que valía la pena volver. Después les demostró a los dirigentes que su interinato podía convertirse en proyecto. Convenció al periodismo de que tenía bien ganado su lugar, a los históricos de aceptar menos minutos, y a los jóvenes de jugar como si llevaran años en la selección. Convenció a los titulares de la competencia interna, a los suplentes de sentirse importantes. Convenció a los campeones de Qatar de que está prohibido relajarse. Y, por sobre todas las cosas, convenció a un país acostumbrado a desconfiar de todo. Cien partidos después, Lionel Scaloni logró algo todavía más difícil que los títulos: ser un entrenador al que todos le creen.

En septiembre se cumplirán nueve años de la primera vez que Scaloni dirigió al equipo. Fue en un amistoso en Los Ángeles, con victoria por 3-0 sobre Guatemala y goles de Gonzalo Pity Martínez, Giovani Lo Celso y Giovanni Simeone. Habían pasado apenas 69 días de la eliminación ante Francia en el Mundial de Rusia y Messi todavía no había decidido si volvería a la selección. Mientras intentaba seducir al capitán, Scaloni se propuso sentar las bases de la renovación del plantel. Hay un dato que explica la solidez del proceso: el mediocampo que jugó ante Jordania tuvo los mismos nombres que aquella noche del debut, y Messi entró en el segundo tiempo para marcar y cerrar el partido.

Detrás de un ciclo tan exitoso como el de Scaloni hay un factor decisivo: la credibilidad y la confianza que construyó entre los futbolistas, empezando por Lionel Messi, quien aceptó volver a la selección tras una videollamada del entrenador desde Valencia, donde dirigía a la selección Sub 20 en el torneo de L’Alcudia. Con el paso de los años, el capitán atribuyó gran parte de los logros del equipo a la manera en que Scaloni condujo al vestuario y se relacionó con los jugadores: “Tuvo siempre una personalidad muy especial. Es un técnico buenísimo. Lo mejor que tiene es la comunicación y cómo manejó al grupo. Apostó por elegir jugadores que él pensaba que iban a ser lo mejor para la selección. Está convencido y no mira lo que dicen los demás. La manera de tratar al jugador hace que el grupo sea lo que es hoy”.

En el camino, también debió ganarse el respaldo de la dirigencia. En noviembre de 2018, tras dirigir el último de los seis partidos previstos para su etapa al frente del equipo, fue ratificado en el cargo después de conseguir cuatro triunfos, un empate y una derrota. Claudio Tapia, que hasta entonces había evaluado otros nombres sin lograr cerrar ninguna negociación, suele contar que tomó la decisión prácticamente en soledad: nadie respaldaba a Scaloni por su inexperiencia y por haber llegado al cuerpo técnico como ayudante del entrenador saliente. La única persona a la que consultó fue César Luis Menotti, quien luego sería director general de selecciones nacionales. El campeón del mundo en 1978 solo le dio un consejo: si estaba convencido, no debía ponerle plazos. Ni hasta la Copa América de 2019 ni hasta las eliminatorias para Qatar. Debía ser el técnico del Mundial. Lo demás quedó en manos de Scaloni.

En 99 partidos dirigidos, Scaloni cosechó un 78% de efectividad en puntos, su equipo convirtió más de cuatro veces los goles que recibió, promovió a 65 futbolistas y obtuvo el Mundial, dos Copas América y la Finalissima. Además, quebró varias rachas: logró el invicto más largo de la selección, con 36 partidos; ganó en Brasil por primera vez en la historia por eliminatorias; en Perú después de 16 años; en Bolivia después de 15; en Venezuela después de 14, y en Uruguay después de 12. Y si logra repetir el título en esta Copa, se convertirá en el segundo entrenador en ganar dos Mundiales consecutivos, junto al italiano Vittorio Pozzo, campeón con Italia en 1934 y 1938.

Hoy no hay voces contrarias a Scaloni. Incluso, antes del inicio del Mundial, la AFA le ofreció renovar su contrato hasta 2030, una vez finalizada la Copa del Mundo en la que la selección argentina ya está clasificada por ser una de las anfitrionas de los tres partidos inaugurales, junto con Uruguay y Paraguay. El entrenador también cree en su proyecto: aunque en 2023 llegó a poner en duda su continuidad, hoy está convencido de que, con la base del actual plantel y el aporte de nuevos jóvenes, todavía puede seguir construyendo un equipo competitivo para pelear por más títulos. Y tiene ganas de intentarlo.

Desde la sensibilidad y la cercanía con el jugador, pero también con una línea de conducción clara que deja claro que solo Messi tiene el puesto asegurado y que el resto debe revalidarlo día a día, Scaloni se convirtió en el gran arquitecto de la etapa más gloriosa de la selección. Aquí, en Estados Unidos, eso también se percibe en cada entrenamiento: hay lugar para las bromas y las risas, pero cuando empieza el trabajo el foco cambia por completo.

Este miércoles, Scaloni encabeza la última práctica en Kansas City antes del viaje a Miami, donde la selección se entrenará el jueves en el predio de Inter. Incluso después de tres triunfos, salvo unos pocos futbolistas, pocos saben con certeza si jugarán o no el próximo partido, ni siquiera quienes fueron titulares en la práctica del martes. Lo que sí está claro es que, al que le toque empezar desde el banco, también se sentirá partícipe, porque esa es una de las marcas de Scaloni: mantener a todos preparados para cuando les toque competir.

El respaldo de los hinchas también es absoluto. Aunque hay poco para discutir desde lo deportivo, Scaloni se ganó un reconocimiento que va mucho más allá de los resultados. Es uno de los más ovacionados cada vez que las pantallas gigantes muestran la llegada del plantel al estadio. No hay banderas con su nombre y son muy pocos los que llevan la camiseta número 18 que usó en la selección campeona del mundo Sub 20 de Malasia 1997. Tampoco aparece en los cantitos, casi siempre dedicados a Messi. Pero no hace falta. Después de 100 partidos, la mayor muestra de reconocimiento es la confianza que supo construir.



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/los-100-partidos-de-lionel-scaloni-el-entrenador-que-consiguio-algo-mas-dificil-que-ganar-que-todos-nid01072026/

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