MADRID.— El autor británico Julian Barnes fue distinguido hoy con el Premio Princesa de las Letras, tras imponerse a 37 candidaturas. El jurado del galardón ha destacado “su condición de extraordinario narrador y ensayista, dotado de humor, ironía y de un obstinado melancólico y un pesimismo alegre”.
“Barnes ofrece una visión lúcida, cálida y compasiva del género humano, y emplea la memoria como configuradora de identidad sin renunciar a la imaginación, con el amor como principio esencial. Su obra reelabora, con mirada europeísta, la historia de la literatura, el arte, la música e incluso la gastronomía, hasta alcanzar un estilo único, que lo singulariza dentro de una generación de autores británicos especialmente brillantes, que ha marcado la literatura contemporánea”, completa el jurado el acta.
Barnes (Leicester, 1946) publicó hace algunos meses, a sus 80 años, la que afirmó que es su última novela, Despedidas (como toda su obra publicada en castellano en el sello Anagrama). El escritor, que padece un cáncer de sangre, aseguró entonces a comienzos de este año que se retiraba de la literatura. “Actualmente me encuentro en mitad de la setentena, y como la mayoría de la gente mayor a veces estoy cansado de mí mismo; y con eso me refiero a que me repito recordando pensamientos, hechos y, en especial, opiniones. (Los que nunca se hartan de sí mismos, los que siguen divirtiéndose rememorando en público su propia vida y sus repetidas anécdotas suelen ser los más pelmazos del mundo. Hombres, una vez más, por lo general.)”, escribe en las primeras páginas.
Lexicógrafo de profesión, trabajó cuando era joven para el diccionario Oxford y fue crítico literario y redactor de New Statesman y Sunday Times además de columnista de The Observer y de The New Yorker. Autor de Metroland (1980), por el que obtuvo el Premio Somerset Maugham, su consagración llegó con El loro de Flaubert (1986), por el que fue finalista del Premio Booker. En esta novela inclasificable, híbrida, Barnes oscila entre la crítica literaria, el ensayo, la biografía de Gustave Flaubert y regresa constantemente a una frase que el francés incluyó en Madame Bovary: “La palabra humana es como una caldera rota en la que tocamos música para que bailen los osos, cuando querríamos conmover a las estrellas”.
Hablando del asunto (1993) integra el díptico con Love, etc. (2000), la historia de un triángulo amoroso narrado en primera persona por sus tres protagonistas. Esta novela polifónica sentó las bases para otras ficciones que adquirieron este multiperspectivismo.
Una historia del mundo en 10 capítulos y medio (1990) recorre la humanidad y los principales temas de la existencia desde el Arca de Noé hasta el presente, con un narrador muy particular en aquel primer capítulo: una termita. Aquel medio capítulo, aquel paréntesis en la narración, se lo dedica al amor. Un hombre describe a su mujer mientras duerme y todo lo que esta presencia suscita en él. El libro aborda el tema del hambre y de la creación a través del análisis del lienzo La balsa de la Medusa, de Théodore Géricault. Las artes visuales han estado siempre presentes en su obra, como fue también el caso de Con los ojos bien abiertos: ensayos sobre arte (2019), donde regresa a Géricault y a las historias escondidas en célebres lienzos atesorados en los museos que le gusta visitar en persona y contemplar durante horas.
Barnes pertenece a una generación conocida como el British Dream que integran Martin Amis, Salman Rushdie y Kazuo Ishiguro, autores nacidos durante o en el ocaso de la Segunda Guerra Mundial. También publicó Mirando al sol (1987), Inglaterra, Inglaterra (1999), Arthur & George (2005), Antes de conocernos (2006), El sentido de un final (2012), por el que obtuvo el Premio Booker, El ruido del tiempo (2016), recientemente adaptada al cine, Niveles de vida (2017) La única historia (2019) y Elizabeth Finch (2022).
Barnes ha explorado también la novela negra, bajo el pseudónimo de Dan Kavanagh (su gran amor fue la editora y agente literaria Pat Kavanagh). Integra la organización de derechos humanos Freedom from Torture y Dignity in Dying. Ha recibido el premio E. M. Forster de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras (1986), el Femina étranger por Hablando del asunto (Francia, 1992), el Estatal de Austria de Literatura Europea (2004) y el Premio David Cohen de Literatura (Reino Unido, 2011). Es Caballero de las Artes y las Letras de Francia (2004).
La obra de Barnes fue llevada al cine y a la TV en reiteradas ocasiones: El sentido de un final fue adaptada como película en 2017, protagonizada por Jim Broadbent y Charlotte Rampling; Metroland también conoció la pantalla grande en 1997, con Christian Bale y Emily Watson; Love, etc. tuvo también su adaptación con Charlotte Gainsbourg e Yvan Attal. El sonido del tiempo, en 2026, con Paul Mescal y Josh O´Connor, es la última adaptación de su obra. Arthur & George, sobre un caso de Sherlock Holmes, fue adaptada como miniserie en 2015.
Reunidos en Oviedo, personalidades del mundo literario, editorial y periodistas culturales oficiaron como jurado del premio al que se presentaron 37 candidaturas de 24 nacionalidades. Presidido por Santiago Muñoz Machado, algunos miembros del jurado eran la argentina Sheila Cremaschi, directora del Hay Festival Segovia, la escritora María Dueñas, Sergio Vila-Sanjuán (La Vanguardia), Sergio del Molino (autor y periodista de El País), Lola Larumbe (responsable de la librería Rafael Alberti de Madrid), Antonio Lucas Herrero e Inés Martín Rodrigo.
En sus 45 ediciones, el galardón fue otorgado a autores de la talla de Haruki Murakami, Emmanuel Carrère, Anne Carson, Philip Roth, Paul Auster, Arthur Miller, Leonard Cohen, Margaret Atwood, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa y Leonardo Padura. Nunca un autor argentino ha ganado en esta categoría, aunque sí Les Luthiers y Quino han sido reconocidos con el Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades.
El de las Letras es el penúltimo de los ocho galardones en ser comunicados. Otros ganadores son Patti Smith (Artes); Studio Ghibli (Comunicación y Humanidades); David Klenerman, Shankar Balasubramanian y Pascal Mayer (Investigación Científica y Técnica); la Bóveda Global de Semillas de Svalbard (Cooperación Internacional); Timothy Garton Ash (Ciencias Sociales) y Lionel Messi (Deportes).
Cada Premio Princesa de Asturias está dotado con una recompensa de 50 mil euros y una escultura de Joan Miró. La ceremonia de premiación se realizará en octubre en la capital de Asturias.
