La incertidumbre en torno a la próxima Finalissima sigue abierta. En ese sentido, la UEFA informó este jueves que todavía no se tomó una decisión definitiva sobre la sede del partido entre España y la Argentina, previsto originalmente para el 27 de marzo en el estadio Lusail de Doha. Sin embargo, el organismo europeo fue claro en un punto: por el momento no se está considerando ninguna sede alternativa a Qatar.
En un breve comunicado difundido en medio de las crecientes especulaciones, como consecuencia del conflicto bélico que se desató el sábado pasado en Medio Oriente, la UEFA explicó que las conversaciones continúan con los organizadores locales y que la resolución final llegará en los próximos días.
“Somos conscientes de las especulaciones que rodean a la Finalissima dada la situación en la región. Se están manteniendo conversaciones con los organizadores locales, que realizaron un enorme esfuerzo para garantizar el éxito del partido. Se prevé que la decisión definitiva se tome a finales de la próxima semana”, señaló la entidad.
La aclaración llega después de varios días de rumores que ponían en duda la realización del encuentro en Qatar. El partido, que enfrentará al campeón de la Eurocopa con el ganador de la Copa América, estaba programado para disputarse en el estadio Lusail, el mismo escenario que albergó la final del Copa Mundial de la FIFA 2022, en la que la Argentina derrotó 4-2 a Francia por penales luego de un electrizante 3 a 3.
La posibilidad de un cambio de sede comenzó a tomar fuerza después de la creciente tensión en Oriente Medio. Según diversas informaciones, la Asociación de Fútbol de Qatar suspendió de manera indefinida los torneos locales tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y los posteriores misiles lanzados en represalia hacia la península arábiga. Ese contexto generó dudas sobre la capacidad del país anfitrión para organizar el evento con normalidad.
Pese a ese escenario, Qatar continúa presionando para mantener el partido en Doha. De acuerdo con fuentes cercanas a las negociaciones, el país realizó una inversión significativa para albergar el evento y pretende sostener la organización siempre que las condiciones de seguridad lo permitan. Cualquier modificación, de todos modos, requeriría el acuerdo de múltiples actores: la propia UEFA, la CONMEBOL, la FIFA, la Real Federación Española de Fútbol y la Asociación del Fútbol Argentino.
Mientras tanto, algunas sedes europeas comenzaron a aparecer en versiones periodísticas como posibles alternativas. Entre ellas se mencionaron estadios de Londres, Roma o Milán. El Estadio de Wembley, que albergó la edición anterior en 2022 —cuando Argentina venció a Italia—, fue uno de los nombres más repetidos. Sin embargo, el calendario ya contempla allí un amistoso entre Inglaterra y Uruguay para esa misma fecha.
Por ahora, la postura oficial sigue siendo clara: la organización mantiene a Qatar como sede prevista y no evalúa alternativas, aunque recién la semana próxima se definirá si el partido entre España y Argentina podrá disputarse finalmente en Doha o si el contexto geopolítico obligará a revisar los planes a última hora.
Mientras tanto, y en el plano futbolístico, Ni Lionel Scaloni ni Luis de la Fuente parecían demasiado interesados en disputar este encuentro a menos de tres meses del inicio de la Copa del Mundo, pero ahora la AFA y la Federación Española impulsan su realización “a como dé lugar”, ya que una cancelación definitiva dejaría a la Albiceleste y a la Roja sin compromisos preparatorios antes de la gran cita en Estados Unidos, Canadá y México.
Si bien desde Doha buscan sostener al país como organizador, teniendo en cuenta que ya se habían vendido los 88.966 tickets disponibles y que, además, el evento implicaría una fuerte inyección de dinero en concepto de turismo y sponsoreo, entre otros rubros, la postura de las federaciones es trasladar la Finalissima a otro país y, sobre todo, fuera del Golfo Pérsico.
Ante la posibilidad latente de llegar sin rodaje a la Copa del Mundo, y tratándose además de las dos selecciones mejor posicionadas en el ranking de la FIFA, las partes coincidieron en la necesidad de disputar el partido sin que eso implique poner en riesgo a las delegaciones.
“Sabemos que las conversaciones están en marcha y que las negociaciones continúan. Desconocemos realmente cuánto tiempo se prolongarán, pero entiendo que la solución, si el partido no se puede jugar allí, sería buscar otra sede”, explicó De la Fuente, DT español, en diálogo con Radio Nacional. En tanto, en la AFA no hubo voces oficiales al respecto hasta el momento.
