El contratiempo que tuvo Dibu Martínez dejó al descubierto un histórico problema

El episodio que protagonizó el arquero de la selección argentina, Emiliano “Dibu” Martínez, al quedar atascado con su camioneta cuando se dirigía junto a su hermano a su campo en Sierra de los Padres, cerca de Mar del Plata, volvió a exponer una problemática que productores agropecuarios y vecinos de la zona denuncian desde hace años. Se trata del deterioro de los caminos rurales y la falta de mantenimiento de la red vial.

Martínez debió ser asistido por un vecino de la zona, Leonardo Albarracín, para poder continuar su recorrido hasta su campo; una escena que rápidamente se viralizó en las redes sociales. Sin embargo, quienes transitan diariamente esos caminos aseguran que situaciones similares forman parte de la rutina durante los meses de mayores precipitaciones.

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El productor agropecuario Germán Berg, que trabaja en los partidos de General Pueyrredón y General Alvarado, en el sudeste bonaerense, explicó que las lluvias frecuentes del otoño y el invierno complican el estado de los caminos, aunque remarcó que el problema no responde únicamente a las condiciones climáticas. “En esta época del año los caminos tardan mucho más en secarse porque hay poca radiación solar, mucha humedad y los días son más cortos. Pero también influye la falta de mantenimiento por parte de los municipios”, señaló.

Según Berg, la disponibilidad de maquinaria resulta insuficiente para atender la extensa red vial rural. “Muchas veces las máquinas se rompen, faltan repuestos o quedan detenidas durante meses. Cuando logran trabajar se hacen arreglos parciales y, con nuevas lluvias, vuelven a aparecer los problemas”, indicó.

Las dificultades impactan directamente sobre la actividad agropecuaria. En algunos establecimientos los camiones no pueden ingresar para retirar la producción, lo que obliga a postergar la cosecha, almacenar el cereal en silobolsas o buscar recorridos alternativos para poder llegar al campo. “Hay situaciones en las que directamente no se puede sacar la cosecha del campo hasta que mejoren las condiciones del camino”, explicó.

El productor agregó que las consecuencias también alcanzan a quienes viven en las zonas rurales. Las complicaciones para llegar a escuelas, centros de salud o comercios se repiten cada vez que las precipitaciones deterioran la red vial.

Berg recordó además que los productores abonan la denominada tasa de Red Vial, destinada al mantenimiento de los caminos rurales. “Es una tasa por un servicio. Muchos productores sienten que ese servicio no siempre se presta con la frecuencia necesaria”, afirmó.

En la misma línea, Mario Raiteri, secretario de Coninagro, y vecino de la zona, sostuvo que el problema no se limita a los caminos vecinales, sino que también alcanza a las principales rutas de la región, donde conviven el tránsito turístico y el transporte de la producción agropecuaria. “La producción de la zona ha aumentado en una región turística. En los picos de vacaciones de invierno y verano, los fines de semana largos y durante las cosechas de fina y gruesa, las rutas realmente se vuelven peligrosas para transitarlas”, afirmó.

Según indicó, las rutas nacionales 226, 11 y 88, junto con la provincial 55, requieren mayores inversiones en infraestructura. “No alcanza solamente con hacer autopistas. También hace falta una inversión importante en infraestructura ferroviaria. Todas esas rutas necesitan más espacio, mayor mantenimiento y mejoras en sectores puntuales, especialmente en curvas y puentes”, señaló.

Respecto de los caminos rurales, Raiteri consideró que esta época del año permite evaluar si los municipios utilizaron adecuadamente los recursos provenientes de la tasa de Red Vial. “Es el momento en que salen las cosechas gruesas y empiezan a ingresar los insumos para la nueva campaña de fina. Si esos recursos no se usaron correctamente para el mantenimiento, hoy, con los días cortos, nublados y las lluvias, los caminos se vuelven muy difíciles de transitar”, resumió.

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La situación también fue descripta por Gladys Falcó, presidenta de la Sociedad de Vecinos del Barrio Sierra de los Padres, quien sostuvo que el problema excede a la producción agropecuaria y afecta a toda la delegación. “Muchas calles del barrio están intransitables y hace más de dos años que las máquinas prácticamente no ingresan porque la delegación no cuenta con el equipamiento necesario”, señaló.

Fuera del área urbana, añadió, el panorama es aún más complejo. “La mayoría de los caminos rurales son de tierra y, con las lluvias de los últimos días, resulta muy difícil transitar. En algunos sectores son los propios productores quienes colaboran con maquinaria o materiales para realizar mejoras puntuales.”

El episodio protagonizado por el Dibu Martínez ganó repercusión por tratarse de una figura pública, productores y vecinos sostienen que el estado de los caminos rurales constituye un problema recurrente que condiciona tanto la logística de la producción como la movilidad cotidiana en buena parte de General Pueyrredón, General Alvarado y la delegación de Sierra de los Padres.



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/campo/el-contratiempo-que-tuvo-dibu-martinez-dejo-al-descubierto-un-historico-problema-nid29072026/

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