El Gobierno busca reactivar parte de la actividad económica con los dólares que hoy están guardados debajo del colchón. Con esa intención, la semana pasada envió al Congreso el nuevo proyecto de Inocencia Fiscal y prorrogó —por segunda vez consecutiva— la presentación de la declaración jurada de Ganancias hasta finales de agosto. Así, los argentinos tendrán más tiempo y más certidumbre para adherirse al Régimen Simplificado de Ganancias.
Con datos hasta el 20 de julio, hasta el momento la iniciativa logró atraer a 341.523 contribuyentes, de acuerdo con datos que obtuvo LA NACION tras un pedido de acceso a la información pública. Apenas dos semanas atrás, cuando se comunicó la prórroga de la presentación, ese número rondaba los 330.000 adheridos.
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Tras un arranque tímido, la cifra mostró una fuerte aceleración en las últimas semanas. Solo en julio, hasta la fecha de corte, se sumaron 117.367 contribuyentes, luego de que en junio lo hicieran otros 120.268. El régimen había comenzado a implementarse en febrero y desde entonces registró un crecimiento sostenido: 4625 adhesiones ese mes, 16.960 en marzo, 28.320 en abril y 53.983 en mayo.
El número cobra relevancia al observar que a marzo de este año había 392.200 trabajadores autónomos, de acuerdo con el informe de Situación y evolución del trabajo registrado (SIPA). A esto se le suma que 1.055.431 argentinos también tuvieron retenciones por Ganancias, ya sea como jubilados (171.462) o asalariados (883.969).
“Hay alrededor de un millón de argentinos inscriptos en el impuesto a las ganancias, por lo que, en principio, 340.000 adheridos al régimen simplificado parece un número bajo. Sin embargo, creo que habrá más adhesiones. Hoy hay muchos contribuyentes que quedaron fuera por los límites de ingresos y patrimonio, y esperan que se apruebe el proyecto de ley para poder incorporarse. Incluso, algunos prefieren pagar una multa y presentar la declaración jurada unos 10 o 15 días más tarde. Todavía no está todo dicho; habrá que ver qué ocurre con el proyecto, porque ampliaría significativamente el universo de personas que pueden adherirse”, dijo Santiago Saénz Valiente, del estudio Santiago Sáenz Valiente y Asociados.
Con esos datos en la mira, el Gobierno ya prorrogó dos veces la declaración jurada de Ganancias, que ahora prevé un vencimiento para el 27 de agosto. Si bien el pago del impuesto debió concretarse este lunes, hay contribuyentes que pagaron como todos los años y siguen dentro del Régimen General, pero que están a la espera de que salga el nuevo proyecto de Inocencia Fiscal para presentar la declaración jurada simplificada.
“Por supuesto que hay interés por parte de los contribuyentes. Una vez que salga aprobada la segunda versión de Inocencia Fiscal, se producirán más adhesiones, porque hoy no lo pueden hacer, ya que superan los parámetros . No sé si será mucho en cantidad, pero sí será contundente en términos de los dólares del colchón, porque es la gente que más cantidad de dinero fuera del sistema tiene y que quiere exteriorizar", consideró César Litvin, CEO de Lisicki, Litvin & Abelovich.
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En números, desde el Ministerio de Economía buscan que parte de los US$170.000 millones que están fuera del sistema se vuelquen a la economía. A través del Régimen Simplificado de Ganancias, si el contribuyente se adhiere y paga a término, genera un “tapón fiscal” que le permite usar los dólares de la informalidad sin que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) haga foco en las variaciones patrimoniales.
“La adhesión por sí misma no connota una evasión de un gravamen, aunque puede ayudar a regularizar ciertas situaciones cumpliendo con el propósito de la norma. Pero inscribirse al Régimen Simplificado de Ganancias no implica por sí mismo que se evadió dinero, sino que permite no estar juntando papelitos para completar la declaración jurada, aunque igual se tendrá que hacer bien la liquidación. El problema es que el régimen suena complicado, la normativa es muy técnica, mientras que la gente en la calle está familiarizada con un blanqueo de capitales", sumó el contador Guillermo Poch, socio de Auren.
