FNIDEQ, Marruecos.– Cuando Fátima Zahra escuchó que la frontera con España estaba abierta, decidió probar suerte. Rumores difundidos por las redes sociales empujaron a miles de marroquíes como ella a dirigirse en masa a Fnideq, la ciudad que linda con el enclave español de Ceuta.
Unos 60.000 migrantes cruzaron en los últimos días la frontera entre Marruecos y Ceuta, la ciudad española en el norte de África de apenas 80.000 habitantes.
La desolación reinaba este viernes en la plaza donde por la noche se reunieron miles de personas con la ambición de alcanzar la ciudad, la única frontera terrestre europea con África junto al cercano enclave español de Melilla.
Una contundente intervención de las fuerzas de seguridad expulsó a los jóvenes hacia las colinas que dominan la zona fronteriza. La policía utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos para repeler a los migrantes, que respondían lanzando piedras, a menudo con la ayuda de hondas.
Se desataron incendios que arrasaron decenas de vehículos, en particular taxis informales con los que estas personas habían llegado el día anterior desde ciudades tan lejanas como Marrakech, a más de 600 km por carretera.
¿Cómo comenzó este flujo? Es difícil identificar el elemento desencadenante, pero varias personas mencionaron rumores sobre la apertura de las fronteras y una gran cantidad de publicaciones en las redes sociales o en plataformas muy utilizadas por los jóvenes, como Discord.
La televisión local española El Faro difundió imágenes en las que se veía a jóvenes, entre ellos una adolescente, haciendo la V de la victoria después de haber pasado a España. Las redes sociales difundieron ampliamente imágenes que mostraban a jóvenes adolescentes entrando en Ceuta, a veces solo con traje de baño y chancletas.
Según un informe de Rtve, los hashtag #fnideq, #ceuta, #haraga, #hraga o #hijma se multiplicaron en la última semana en las redes sociales en Marruecos.
No se sabe si están organizados o si se trata de un movimiento espontáneo, pero el análisis confirmó que efectivamente ha sido a través de las redes sociales como los migrantes intercambian información sobre el itinerario a seguir, muestran su viaje o celebran la llegada a España.
Imágenes alentadorasEn Facebook hay cinco grupos que sumarían 250.000 usuarios bajo los nombres de “Hraga Ceuta”, “Haraga Ceuta” o similares, que hacen alusión a la palabra en árabe “fuego”. Otro hashtag empleado en las redes sociales es “hijma”, que significa embestida.
En TikTok, muchos jóvenes subieron videos a su llegada a Ceuta, donde se los veía en algunos casos celebrando que habían logrado su objetivo. Uno de ellos se grabó en una videollamada con otro joven donde le contaba su gesta.
Días atrás, algunos usuarios publicaron mapas con la ruta a seguir a nado desde Castillejos (Marruecos) hasta la ciudad autónoma española y también hacia Melilla. En Facebook, hay incluso quien vende trajes de neoprene para hombre o mujer dirigidos a quienes quieran atravesar la frontera por mar.
Fátima Zahra estaba trabajando en Tánger, una gran ciudad industrial y portuaria a unos 70 km, cuando unos amigos le dijeron que el puesto fronterizo con Ceuta estaba abierto.
“En ese momento, les dije a los que estaban conmigo que íbamos a ir allí para trabajar”, explicó. Dijo que quería marcharse porque trabajaba “en condiciones espantosas”. “Nos dijimos: probemos suerte nosotros también”.
Pero a diferencia de las decenas de miles de personas que lograron entrar a Ceuta, Fátima Zahra y otros marroquíes fueron rechazados.
Karim, otro migrante frustrado, confirmó que mucha gente “estaba en su trabajo y de repente oyó decir que las fronteras estaban abiertas, que unos jóvenes habían entrado y todo el mundo acabó aquí“.
Abdelhakim recorrió “14 km a pie por las montañas” hasta las puertas de Ceuta, también impulsado por el rumor de que la frontera estaba abierta. “Nos dijeron de pasar por el mar. Pero me encontré completamente sumergido y vi a dos jóvenes morir ante mis ojos“, dijo. “Entonces retrocedí y me recordé que tenía dos hijos”.
Agencia AFP
