Las intensas nevadas registradas durante las últimas semanas en Santa Cruz dejaron un escenario dispar en la provincia. Mientras algunas regiones comenzaron a deshelar y recuperaron cierta normalidad, otras permanecen cubiertas de nieve y hielo, con caminos rurales intransitables que complican el acceso a los establecimientos ganaderos. Productores consultados describieron una situación de creciente preocupación si las bajas temperaturas persisten, especialmente por las dificultades para alimentar la hacienda y por el deterioro de la infraestructura vial.
Marcelino Díaz, productor de Pampa Alta, al norte del río Santa Cruz, explicó que las condiciones cambiaron según la región. “La mayoría de la zona se deshieló. Acá, en el sur, en Río Gallegos, deshieló y hay agua por todos lados. En Puerto Deseado llovió. Pero en Las Heras y Perito Moreno no deshieló y en la zona de Río Mayo, en Chubut, también está complicado”, dijo.
Según contó, la nieve comenzó a fines de julio, más tarde de lo habitual. “Hace más o menos 20 días empezó a nevar. Primero cayó una nevada a la que no le dimos importancia y después cayó otra que sí quedó. La última fue hace cinco días. El sábado y el domingo estuvo nevando y recién el lunes pudimos salir al campo para ver cómo estaba la hacienda”, relató.
Aunque las comunicaciones se mantienen gracias al acceso a internet, los productores aseguran que el mayor problema es la imposibilidad de circular por los caminos rurales. “Tenemos comunicación porque ahora hay internet en todos lados. Lo que no tenemos es acceso. El camino no está transitable, no existe. No repasan los caminos”, afirmó Díaz.
El productor sostuvo que el estado de la red vial secundaria es un problema estructural que se agrava durante el invierno. “No se les puede pedir ayuda porque no tienen máquinas. No repasan los caminos en verano, menos los van a pasar en invierno. La ruta 32 no existe, la 31 en San Martín está detonada y la ruta 1 hace un año que no pasa una máquina. En Pampa Alta hace 12 años que no pasa una máquina y hay un guardaganado roto desde hace 12 años”, aseguró.
En ese sentido, indicó que solo las rutas nacionales principales reciben mantenimiento. “Las rutas 3 y 40 las limpian, pero los caminos internos, que son los que usamos para movernos dentro de la provincia, no”.
“Los caminos vienen así desde hace años. No es toda culpa de este gobernador (Claudio Vidal), sino de la malversación de fondos de gobiernos anteriores. Se pagaron rutas dos veces y nunca se hicieron. Incluso las pocas que hicieron hoy están destruidas porque nadie controla la calidad del trabajo. El problema es el estado de los caminos y la dejadez”, reflexionó el productor.
Por el momento, los establecimientos cuentan con reservas de forraje, aunque el inconveniente es poder llegar hasta los animales. “Tenemos alimentos guardados porque ya sabemos lo que puede pasar en estos inviernos, pero hoy no tenés acceso para repartirlos”, dijo.
Productores ovinos mueven los animales por la nieveLa situación puede ser aún más delicada para los productores de menor escala. “El que no tiene stock tiene que salir a comprar, pero muchas veces no tiene los medios económicos para hacerlo. Los establecimientos chicos están muy complicados. Los números no dan, hay mucha presión impositiva y los costos laborales son muy altos”, resumió.
Esto también se suma a las dificultades logísticas propias de la Patagonia. “Solo para traer el forraje desde Bahía Blanca tenemos 2000 kilómetros de flete y, en algunos casos, hasta 3200 kilómetros. Todos nuestros costos son mucho más altos”, enumeró.
La situación también fue descripta por Sergio Poklepovic, productor ovino-ganadero de Gobernador Gregores, quien señaló que la nieve se combinó con un prolongado período de heladas. En la zona alta se acumularon entre 35 y 40 centímetros de nieve, y en las bajas entre 20 y 25 centímetros.
Sin embargo, aseguró que el mayor problema ha sido la escarcha. “Hace como un mes que está escarchando y se congelaron las entradas de agua de las casas. Hay mucha gente que se quedó sin agua. No solo pasó en Gregores, pasó lo mismo en otras localidades”, dijo.
Esta situación, dijo, expone problemas que exceden el temporal. “Estamos muy mal. Hay una decadencia. Más allá de los gobiernos anteriores, que no hicieron absolutamente nada, la provincia está muy mal. Los maestros hicieron muchos paros, la policía estuvo acuartelada. Es un desastre”, describió.
Por último, Díaz, volvió a advertir sobre el crecimiento de la población de guanacos, un problema que, según afirmó, limita cada vez más la producción ovina. “Tenemos más del 50% del campo ocupado por guanacos. No producen nada y cada vez podemos tener menos ovinos. Ya estamos en tres millones de guanacos contra 2,2 millones de ovinos en la provincia. Hay más del 60% del campo ocupado por los guanacos y no tenés forma de producir con el poco lugar que queda para una majada”, dijo.
El presidente de la Federación de Instituciones Agropecuarias Santacruceñas (FIAS), César Guatti, señaló que el impacto del temporal no es uniforme en toda la provincia. Explicó que la franja costera logró recuperarse tras un fuerte deshielo, mientras que las mayores complicaciones se concentran en sectores del centro y noroeste santacruceño, donde todavía persisten importantes acumulaciones de nieve.
Según precisó, la denominada Pampa Alta —la zona intermedia entre la cordillera y el mar— presenta establecimientos con dificultades de acceso, especialmente en el área de Perito Moreno y Los Antiguos. “Hay algunos productores que no pueden salir del campo ni entrar, pero la hacienda no estaría corriendo por ahora peligro”, afirmó.
Guatti advirtió que la situación más delicada se registra en la zona de Las Heras, en el norte provincial. “Ahí sí hay mucha nieve. Les está costando entrar, no hay máquinas para generar accesos y poder darle de comer a las ovejas. Puede haber algo de mortandad en esa zona”, sostuvo. Según indicó, la falta de equipos para despejar los caminos dificulta las tareas de asistencia a los establecimientos ganaderos.
