En el océano Atlántico, al sur de Groenlandia e Islandia, existe una zona que preocupa a los científicos por su comportamiento inusual. Conocida como “warming hole” (en español, mancha fría), el área tuvo un descenso de temperatura de aproximadamente 1,8°F (1°C) desde el siglo XIX.
Características de la mancha fría y el rol de las corrientes oceánicasLos científicos creen que este enfriamiento no se origina en la superficie del mar, sino en cambios que ocurren en las profundidades del océano. Según el portal Science News, el fenómeno está relacionado con una reducción en el transporte de calor a través del Atlántico.
El sistema responsable de este proceso es la Circulación Meridional de Retorno del Atlántico (AMOC, por sus siglas en inglés), una red de corrientes oceánicas que funciona como una gran cinta transportadora y lleva agua cálida desde los trópicos hacia el norte del planeta.
Cuando la AMOC se debilita, llega menos calor al Atlántico Norte. De acuerdo con investigaciones citadas por Geophysical Research Letters y lideradas por el científico Stefan Rahmstorf, la mancha fría sería una señal directa de ese debilitamiento.
Para los expertos, este fenómeno podría reflejar cambios en la forma en que el océano distribuye la energía y regula el clima a escala global.
La evidencia científica más reciente sobre la mancha fríaDurante años, los investigadores debatieron si la mancha fría era consecuencia de cambios en la atmósfera o del movimiento de las corrientes oceánicas. Para responder esa incógnita, el equipo liderado por Rahmstorf analizó datos satelitales y registros de temperatura recopilados desde 1870.
Los resultados muestran que la cantidad de calor que el océano libera hacia la atmósfera disminuyó en los últimos 50 años. Además, el estudio detectó una reducción del calor en los primeros 3280 pies (1000 metros) de profundidad, precisamente donde actúa la AMOC.
Por ello, los investigadores concluyen que la mancha fría está vinculada al debilitamiento de las corrientes oceánicas y a una menor llegada de calor al Atlántico Norte y no a cambios en la atmósfera.
La mancha fría y la AMOC generan preocupación por un posible punto de no retornoEl debilitamiento de la AMOC preocupa cada vez más a la comunidad científica. Según el estudio de Geophysical Research Letters, este sistema podría acercarse a un punto de no retorno a partir del cual la circulación oceánica podría colapsar o sufrir cambios drásticos.
Rahmstorf advirtió que recientemente cambió su visión sobre el tema y que el riesgo de una interrupción importante de la AMOC ya no puede considerarse una posibilidad remota.
Las proyecciones del estudio indican que la fuerza de esta corriente podría reducirse entre 43% y 59% para 2100. Según el New York Post, estas cifras son aproximadamente un 60% más altas que las estimaciones de modelos anteriores.
Por este motivo, los autores del trabajo concluyen que la evidencia de un debilitamiento de la AMOC representa una preocupación seria para los responsables de diseñar políticas climáticas.
Qué consecuencias podría tener este fenómeno en el Atlántico Norte para el clima mundialLos científicos advierten que un debilitamiento severo o un colapso de la AMOC podría tener importantes efectos sobre el clima en distintas regiones del planeta. Según Science News, una reducción drástica del transporte de calor hacia el Atlántico Norte provocaría cambios en Europa, que incluirían temperaturas extremas e impactos en la agricultura.
Algunos estudios estiman que, en ciertas zonas del hemisferio norte, las temperaturas podrían descender hasta unos 27°F (15°C) en un escenario de colapso total del sistema. Además, el fenómeno también está relacionado con el aumento del nivel del mar en partes de la costa este de Norteamérica.
