La tensión que se vive a bordo del MV Hondius, el crucero que partió de Ushuaia y hoy enfrenta un brote de hantavirus con tres fallecidos y varios pasajeros bajo sospecha, quedó expuesta en las últimas horas a través del testimonio de uno de sus pasajeros. Se trata del estadounidense Jake Rosmarin, un creador de contenidos que suele documentar sus viajes a través de sus redes sociales. El pasado 1 de abril subió a bordo de la embarcación donde se produjo el foco infeccioso, que permanece varado frente a Cabo Verde.
Desde la zarpada, el influencer venía compartiendo videos, fotografías e información sobre las paradas que los pasajeros pudieron hacer a lo largo de la ruta por el Atlántico Sur, que se esperaba fuera de 35 días. El 29 de marzo, previo a embarcar, él anunció su partida con entusiasmo, anticipando lo que definió como la mayor aventura de su vida.
Todo cambió en los últimos días, cuando, a raíz de los primeros fallecimientos, la compañía neerlandesa a cargo del viaje aplicó un estricto protocolo sanitario. Desde entonces, Rosmarin cambió el tono de sus publicaciones.
View this post on Instagram“Normalmente no haría un video como este, pero siento que necesito decir algo. Estoy actualmente a bordo del MV Hondius y lo que está pasando ahora es muy real para todos nosotros. No somos solo una historia ni titulares: somos personas. Personas con familias, con vidas, con gente esperándonos en casa”, dijo, de frente a la cámara, sentado en la cama de su camarote.
En ese mensaje, también describió el clima que se vive entre los pasajeros: “Hay mucha incertidumbre y esa es la parte más difícil. Todo lo que queremos ahora es sentirnos seguros, tener claridad y poder volver a casa”. Y agregó: “Si están viendo la cobertura, recuerden que hay personas reales detrás de esto y que no es algo que pasa lejos. Nos está pasando a nosotros, ahora mismo”.
El testimonio marcó un cambio respecto de su postura inicial. El domingo había publicado un mensaje en el que pedía respeto por la situación y evitaba dar declaraciones públicas: “Para quienes hayan visto las noticias recientes, estoy actualmente a bordo del M/V Hondius. Por respeto a los involucrados y a la situación, no haré comentarios por el momento”.
Sin embargo, horas después, también en sus redes, amplió: “Estoy bien y la compañía y la tripulación están haciendo todo lo posible para mantenernos seguros e informados. No fue fácil compartir el video, pero sentí que era necesario porque mucha de la cobertura no refleja el lado humano de lo que estamos viviendo”.
El barco permanece frente al puerto de Praia, sin autorización para desembarcar, mientras se investiga un presunto brote vinculado al hantavirus. A bordo hay 149 personas de 23 nacionalidades, entre ellas al menos un argentino.
Entre los pasajeros hay además 19 británicos, 17 estadounidenses, 13 españoles, 8 neerlandeses, 7 alemanes —uno de ellos fallecido—, además de ciudadanos de Francia, Canadá, Australia, Turquía, Bélgica, Irlanda, Grecia, Japón y Nueva Zelanda. La tripulación, en tanto, está compuesta mayoritariamente por filipinos, junto con personal de Europa y Asia.
Mientras se define una posible evacuación de las personas a bordo, dentro del buque se mantienen medidas estrictas de aislamiento, protocolos de higiene y monitoreo médico permanente, informó la operadora en un comunicado oficial. Los pasajeros fueron informados de la situación y reciben asistencia, mientras la tripulación intenta sostener la operatividad del barco en medio de la emergencia.
Cronología de los hechosDurante la travesía se registraron tres muertes. El primer caso ocurrió el 11 de abril, cuando un pasajero neerlandés murió a bordo; su cuerpo fue desembarcado el 24 en la isla de Santa Elena. Días después, su esposa, también neerlandesa, falleció tras enfermarse durante el traslado.
El 2 de mayo se produjo un tercer deceso en el barco: un pasajero alemán cuya causa de muerte aún no fue determinada. En tanto, un pasajero británico fue evacuado el 27 de abril a Sudáfrica, donde permanece internado en terapia intensiva en Johannesburgo, tras confirmarse que contrajo hantavirus.
A estos casos se suman dos tripulantes que presentan síntomas respiratorios agudos —uno de ellos en estado grave— y que requieren atención médica urgente, aunque aún no pudieron ser evacuados. Hasta el momento, no se confirmó la presencia del virus en otros casos a bordo ni se estableció un vínculo directo entre el hantavirus y las tres muertes, por lo que la investigación continúa abierta.
Mientras tanto, el buque continúa sin autorización para atracar, lo que retrasa tanto las evacuaciones como los controles médicos completos. Las autoridades locales ya realizaron inspecciones a bordo, pero no definieron aún el traslado de los pacientes. En paralelo, se analizan alternativas para redirigir la embarcación hacia las Islas Canarias, como Las Palmas o Tenerife, donde podrían realizarse evaluaciones sanitarias más amplias.
