LONDRES.– El primer ministro británico saliente, Keir Starmer, prometió este miércoles brindar “todo su apoyo” a su sucesor, Andy Burnham, durante su última sesión de preguntas en el Parlamento, marcada por la emoción, el humor y las alusiones futbolísticas.
“Brindaré todo mi apoyo a mi sucesor. Deseo que este gobierno laborista tenga éxito”, declaró Starmer, quien dimitió el 22 de junio tras meses de presión dentro de su propio Partido Laborista.
Convertido en una figura impopular, en un contexto de crisis del costo de vida, el premier solo permaneció dos años en el cargo.
El viernes cederá el liderazgo del Partido Laborista y el lunes entregará el poder en Downing Street al exalcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, una figura más carismática y un hábil comunicador.
Starmer fue despedido con aplausos durante esta cita semanal imprescindible de la vida democrática británica.
Esta vez, sin embargo, el ambiente estuvo marcado por la cordialidad y las bromas, especialmente sobre fútbol, a pocas horas de la semifinal del Mundial de 2026 entre Inglaterra y la Argentina.
“No me importa el resultado de esta noche, siempre que ganemos”, dijo un Starmer visiblemente relajado, conocido habitualmente por su estilo sobrio de jurista.
El premier saliente, seguidor del Arsenal, explicó que seguirá el partido por televisión.
Dardos de la oposición y guiños al MundialEn una sesión que mezcló seriedad y críticas con homenajes personales y bromas, Starmer abrió diciendo que estaba “horrorizado” por el asesinato la semana pasada de la exlegisladora Ann Widdecombe, que la policía antiterrorista investiga como homicidio.
Starmer calificó de “escalofriante” que tres miembros en funciones o exmiembros hayan sido asesinados durante sus 11 años en el Parlamento, e instó a los políticos a “hacer más para defender nuestra democracia”.
En lugar de mencionar próximas reuniones con ministros, como ha hecho cada semana, Starmer comentó que más tarde tenía “una cita importante con la televisión” cuando la selección de su país se enfrente a la albiceleste por un pase a la final del Mundial.
Según informó ayer el medio británico The Times, Starmer planea viajar a Estados Unidos para la final del torneo en caso que Inglaterra pase la llave, en el que sería su último viaje como primer ministro.
El medio informó que Downing Street estaría elaborando los planes para que el premier pueda presenciar el histórico encuentro en la víspera de su salida del cargo.
Starmer también tendría pensado declarar un feriado nacional si la selección inglesa se consagra campeona del torneo, algo que no ocurre desde 1966.
Durante la última sesión de preguntas ante el Parlamento del premier, la líder conservadora de la oposición, Kemi Badenoch –la cuarta dirigente de su partido desde 2022– advirtió al Partido Laborista de Starmer que cambiar de líder no es ninguna “solución mágica”, y recordó cómo Starmer había pronosticado que ella no duraría un año al mando.
“La vida te da sorpresas”, afirmó Badenoch.
La democracia parlamentaria de Gran Bretaña permite que los partidos en el gobierno cambien de líder y, por tanto, de primer ministro, sin necesidad de una elección general. La próxima elección nacional no tiene que celebrarse hasta 2029.
Starmer fue elegido con una victoria aplastante en julio de 2024, pero renuncia tras dos años en el cargo marcados por tropiezos y errores de juicio que erosionaron su posición ante su partido y el público.
Le costó cumplir el crecimiento económico prometido, reparar los servicios públicos y aliviar el costo de vida. Y quedó lastrado por tropiezos repetidos, incluida su decisión de nombrar a Peter Mandelson, amigo del delincuente sexual condenado Jeffrey Epstein, como embajador en Estados Unidos.
Después de que el Partido Laborista fuera duramente castigado en las elecciones locales de mayo, cedió ante la creciente presión del partido y anunció que dimitiría.
Burnham es el único candidato en la contienda para reemplazarlo y será anunciado como el nuevo líder laborista el viernes.
Cuatro años después del célebre “Hasta la vista, baby” con el que el exprimer ministro conservador Boris Johnson se despidió en ese mismo lugar, Starmer puso fin a su última sesión de preguntas con un rotundo “Goodbye” (“Adiós”).
“Este es el final de mi trayectoria política”, declaró, aunque tiene previsto seguir siendo diputado por el momento. Sentada a su lado, la ministra de Finanzas, Rachel Reeves, que previsiblemente perderá su cargo en el próximo gobierno, no pudo contener las lágrimas.
El lunes, Starmer irá al Palacio de Buckingham y comunicará su renuncia al rey Carlos III, quien luego pedirá a Burnham que asuma el cargo.
Agencias AP y AFP
