La vida sentimental de Sofía ‘Jujuy’ Jiménez dio un vuelco absoluto y la modelo no dudó en adjudicárselo a las fuerzas místicas. En su paso por el ciclo de streaming Que alguien le avise (La Casa), la conductora dejó en shock a sus compañeros al revelar que se casó simbólicamente en completo secreto con su novio, Gustavo ‘Guti’ Hormaechea, a tan solo seis meses de haber iniciado el romance.
La bomba estalló cuando Lizardo Ponce le consultó si ya proyectaban dar el gran paso. Con timidez, la periodista jujeña admitió que ya lo habían hecho en la provincia de Salta, más precisamente en El Alfarcito: “Fue algo íntimo, no le conté nada a nadie porque estábamos los dos solos en una iglesia”.
Sin la intervención de un sacerdote ni la presencia de testigos, la pareja selló su pacto a su manera. “Nos miramos y le dije que quería que sea la persona que me acompañe de acá al resto de mi vida”, recordó emocionada mientras mostraba su alianza. Ante las risas del conductor, quien le advirtió que legalmente sigue soltera, ella se plantó: “Para mí fue simbólico, estuvo buenísimo y me encantó”.
El método secreto de Sofía Jujuy Jiménez para manifestar un “amor sano” que terminó en un casamiento impensadoEl origen de este presente idílico se remonta a un viaje místico a la isla de Saint Martin que realizó junto a Cande Ruggeri y otra amiga, donde compartieron círculos de mujeres y meditación. En esa atmósfera de introspección, las tres se animaron a decretar sus máximos anhelos para el futuro. Mientras sus compañeras pedían por una boda y un segundo hijo, Jujuy se enfocó en el plano afectivo.
“Yo quería intencionar un nuevo amor, pero amor sano, alguien que me quiera bien, de verdad. Pero lo veía muy lejos”, reconoció sobre aquel momento de su vida. El destino terminó dándoles la razón: las tres peticiones se consolidaron al unísono, lo que tuvo como broche de oro la boda de Ruggeri. “En el casamiento de Cande nos miramos las tres y Agus tenía ya un mes de su bebé, Cande se estaba casando y yo estaba con Guti”, concluyó sobre la efectividad de una ceremonia que cambió sus vidas para siempre.
