Argentina vs. España, no sólo en fútbol: la rivalidad histórica que se dio en el boxeo

La final del mundial de fútbol nos envuelve en una sensación única, rica y distintiva. Amplísima y añeja, como lo es el desafío, Argentina vs. España encarnan una rivalidad en toda arista cultural y deportiva en donde se crucen sus banderas.

¿Y en boxeo? Los clásicos entre criollos y gallegos tienen más de 100 años de vida; los españoles trascendieron en las dos primeras décadas cumbres del pugilismo en Buenos Aires: los años 20 y 30 del siglo XX, con la presentación de más de cincuenta figuras con gran trayectoria. Todas estas contiendas se prologan hasta hoy, con una conclusión: Argentina es más que España en las peleas mundialistas y populares, aunque los ibéricos sorprendieron en dos de las últimas tres confrontaciones importantes.

¡Busquen a Firpo y salven a Cátulo!

Tras la gran pelea de Luis Ángel Firpo, El toro salvaje de Las Pampas, ante el estadounidense Jack Dempsey, en 1923, que lo privó de ser campeón mundial, dos españoles intentaron conquistar Buenos Aires: el vasco Paulino Uzcudun, considerado el mejor pesado español de todos los tiempos, llegó a Argentina con el fin de pelear con Firpo a toda costa. Lo buscó, lo desafió, lo hostigó, pero el púgil juninense lo ignoró. Nunca pudo boxear en nuestra tierra, pero si lo hizo años más tarde su compadre: Isidoro Gastañaga, un gigante del país vasco, que tras noquear -en serie- a sus primeros rivales perdió en un accidentado primer round con el gigante quilmeño Vittorio Campolo, en 1929.

Luis Rayo, nacido en Badajoz en 1906, se hizo boxeador en Buenos Aires y fue partícipe en su último tramo amateur de una bohemia y cálida anécdota: retirar del ring al poeta boxeador Cátulo Castillo, quien se convertiría en una de los letristas mas importantes de nuestro tango, autor de “Tinta roja” y “El último café”, entre tantas piezas.

Pelearon tres veces y siempre Rayito -como apodaban al español- impuso supremacía. Cátulo quería seguir en el pugilismo, pero el ambiente tanguero le pidió al español que le “diera su merecido” y así ocurrió.

Rayo fue campeón de Europa y venció a los argentinos Pedro Quartucci y Alcides Gandolfi Herrero. Perdió con Justo Suarez, El torito de Mataderos, en 1929.

El aragonés Ignacio Ara, considerado por los expertos el mejor boxeador español de todos los tiempos, consiguió innumerables triunfos por toda Sudamérica entre 1936 y 1941, denotando un talento y eficacia sólo comparables a lo que dejó el catalán Fred Galiana en nuestros rings. No perdió en sus 21 combates realizados en Argentina entre 1957 y 1959.

Pascualito y los campeones mundiales

En el tiempo de los mundiales creíbles, los argentinos impusieron supremacía: el gran mendocino Pascual Pérez noqueó en tres asaltos al madrileño Young Martin, en la cancha de Boca jr, por la corona de los moscas, en 1957.

Nicolino Locche retuvo su título welter jr. (AMB) ante Domingo Barrera Corpas, de Islas Canarias, por puntos, en el Luna Park en 1971.

El pampeano Miguel Ángel Castellini se consagró campeón mundial de los medianos jr. (AMB) destronando por puntos al local José Durán, en el Palacio de los Deportes de Madrid, en 1976.

El santafesino Julio Cesar Vásquez retuvo su corona mediano jr. (AMB) frente a Javier Castillejo, en Leganés, en 1993, en una tarea memorable.

El mismísimo Castillejo, se convirtió en verdugo del porteño Mariano Carrera, en 2007, ganándole por KOT en ocho rounds en Alemania, por el cetro mediano (AMB). Previo a ello, en 2006, Carrera lo había vencido por KOT en 8 rounds –también en Alemania-, pero por causas de doping registrado en ese match fue despojado de su cinturón y el resultado final fue sin decisión.

El chubutense Omar Nárvaez, quien batió categóricamente a Ivan Pozo, en Galicia, en 2008.

Sin embargo, en 2009, el madrileño Gabriel Campillo sorprendió a la cátedra destronando al bonaerense Hugo Garay del cetro semipesado (AMB) en Sunchales, Santa Fe, apuntalando la reacción ibérica en mundiales de boxeo.

Los boxeadores de Puerta de Hierro

Durante el exilio del general Juan Domingo Perón en la residencia madrileña de Puerta de Hierro (1960–1972), tres púgiles argentinos gestaron combates en España con el su apadrinamiento. En su último tiempo de carrera, Gregorio Goyo Peralta venció al vasco Urtain en 1971. Carlos Capella, en rol de obrero del ring, perdió con primerísimas figuras locales: Juan Albornoz y Tony Ortiz. También, el gran Jorge Fernández, el Torito de Pompeya, cerró su campaña allí, consagrándose campeón español de los medianos ante el natural de Castilla Pablo Sánchez.

Siempre habrá un argentino o un español esperando. Aquí o allá. Como cuando el quilmeño Sergio Maravilla Martinez llegó a Madrid, en 2002. Ahora surge en Barcelona un misionero de Campo Grande: Ismael Flores, que conmovió a Las Vegas, tres meses atrás. Siempre habrá expectativas. Es ley de juego cuando chocan Argentina y España.



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/boxeo/argentina-vs-espana-no-solo-en-futbol-la-rivalidad-historica-que-se-dio-en-el-boxeo-nid18072026/

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