Una propuesta del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) plantea nuevas condiciones para obtener y renovar autorizaciones de empleo en Estados Unidos. La medida alcanzaría a más de 118 mil ciudadanos venezolanos beneficiarios de programas migratorios.
Qué cambios plantea la propuesta para el permiso de trabajo EADLa iniciativa implementada por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis, por sus siglas en inglés), que se encuentra actualmente en etapa de consulta pública, introduce nuevas condiciones para quienes soliciten permisos de trabajo (EAD, por sus siglas en inglés) discrecionales.
Esto impacta en aquellos beneficiarios con parole humanitario, acción diferida y personas sujetas a órdenes de supervisión tras una orden final de deportación.
Uno de los puntos centrales del proyecto establece que los permisos de trabajo vinculados al parole humanitario tendrán una vigencia máxima de un año o hasta la fecha de vencimiento del beneficio migratorio, según cuál plazo resulte menor.
La iniciativa también incorpora una evaluación individual para determinar si el solicitante reúne las condiciones necesarias para recibir una autorización.
La simple posesión de un estatus migratorio elegible dejaría de ser suficiente para acceder automáticamente al documento. Según el texto propuesto, las autoridades buscarán que la duración de los EAD mantenga relación directa con el período de permanencia autorizado bajo cada categoría migratoria.
Dentro del grupo potencialmente afectado se encuentran más de 117 mil venezolanos que ingresaron al país norteamericano mediante el programa de Procesos para Cubanos, Haitianos, Nicaragüenses y Venezolanos (CHNV, por sus siglas en inglés) antes de diciembre de 2024.
Además, se incluye alrededor de 1600 participantes de la misma nacionalidad amparados por la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés).
Nuevas exigencias para solicitar o renovar el EADEntre los requisitos incorporados figura la obligación de demostrar necesidad económica. Para ello, los solicitantes deberán presentar información financiera relacionada con ingresos, gastos y patrimonio, acompañada de documentación de respaldo.
La propuesta exige además la presentación de datos biométricos. Los solicitantes deberán acudir a citas para la toma de huellas dactilares, fotografía y firma, información que será utilizada para verificar identidad y antecedentes.
Otro cambio involucra a los empleadores. Quienes busquen renovar su autorización de trabajo deberán acreditar que mantienen una relación laboral o gestionan empleo con empresas inscritas en el sistema E-Verify.
El rol de E-Verify en las renovacionesEl proyecto establece que el empleador deberá participar activamente en E-Verify y cumplir con las condiciones exigidas por ese programa federal. La información correspondiente tendrá que ser incorporada durante el trámite de renovación.
Entre los datos requeridos figuran:
El nombre legal de la empresaEl número de identificación dentro del sistema de la empresaSi el solicitante no logra demostrar el vínculo con un empleador registrado y habilitado en E-Verify, la renovación del permiso podría ser rechazada conforme a los criterios planteados en la propuesta.
Restricciones vinculadas a antecedentes penalesLa iniciativa también contempla limitaciones relacionadas con el historial judicial de los solicitantes. En términos generales, se propone negar autorizaciones de empleo a personas involucradas en procesos penales o que registren determinados antecedentes.
Las restricciones alcanzarían a individuos arrestados, acusados o condenados por delitos, así como a quienes admitan haber participado en determinadas conductas ilícitas. Solo podrían existir excepciones cuando las autoridades determinen la presencia de circunstancias específicas de interés público.
El DHS sostuvo que estas evaluaciones formarán parte del análisis discrecional que realizará el Uscis antes de emitir una decisión sobre cada solicitud.
Qué ocurrirá con quienes ya tienen un permiso vigenteLa propuesta aclara que los cambios no tendrían efecto retroactivo. Las autorizaciones de empleo emitidas antes de la entrada en vigor de una eventual regla definitiva conservarían su validez hasta la fecha de vencimiento indicada en cada documento.
Las nuevas condiciones solo se aplicarían a solicitudes iniciales y renovaciones presentadas después de la implementación oficial de la normativa. Actualmente, el proyecto permanece en fase de comentarios públicos hasta el 4 de agosto.
Una vez concluido ese proceso, el gobierno federal deberá evaluar las observaciones recibidas antes de decidir si adopta la versión final de la regla.
