WEST PALM BEACH (APF).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Washington podría tomar el control de Cuba “casi de inmediato” y amenazó con trasladar el portaaviones USS Abraham Lincoln hacia las costas de la isla una vez que “termine el trabajo” en Medio Oriente en la guerra contra Irán.
El mandatario estadounidense dio un discurso en el marco de un evento en el centro Raymond F. Kravis para las Artes Escénicas de la ciudad de West Palm Beach, Florida, en donde postuló :“De regreso de Irán, tendremos uno de nuestros grandes… tal vez el portaaviones USS Abraham Lincoln, el más grande del mundo. Haremos que se acerque, que se detenga a unos 100 metros de la costa, y dirán: ‘Muchas gracias. Nos rendimos´”.
Este viernes, Trump ordenó imponer nuevas sanciones destinadas a asfixiar al gobierno de Cuba, que este 1 de mayo convocó a una manifestación para “defender la patria” y denunciar las amenazas de agresión militar estadounidense.
El presidente estadounidense considera que la isla comunista, ubicada a 150 kilómetros de la costa de Florida, sigue representando una “amenaza extraordinaria” para la seguridad nacional de EE.UU.
Por su parte, Miguel Díaz-Canel, el presidente cubano, rechazó las nuevas sanciones y calificó el bloqueo como “genocida” en un mensaje en X. “Hoy, el gobierno de #EEUU ha anunciado nuevas medidas coercitivas que refuerzan el brutal #BloqueoGenocida, como evidencia de su pobreza moral...“, escribió Díaz-Canel en X.
“Nadie honesto puede aceptar la excusa de que #Cuba sea una amenaza para ese país”, agregó Díaz-Canel, señalando a Washington de tener una “conducta intimidatoria y arrogante”.
Las sanciones, detalladas en un decreto presidencial y destinadas a aumentar la presión sobre La Habana en medio de su crisis económica, se dirigen específicamente a los bancos extranjeros que colaboran con el gobierno cubano e imponen restricciones migratorias.
Además del embargo vigente desde 1962, Washington, que no oculta su deseo de un cambio de régimen en La Habana, impuso en enero un bloqueo petrolero a Cuba, permitiendo la entrada al país únicamente a un buque cargado con crudo ruso.
El anuncio de nuevas sanciones se produce el Día de los Trabajadores, jornada que Cuba celebró con un desfile frente a la embajada estadounidense en La Habana, al que asistieron el líder revolucionario Raúl Castro, de 94 años, y el presidente Díaz-Canel.
El canciller, Bruno Rodríguez, denunció las nuevas sanciones, y dijo que constituyen “un castigo colectivo al pueblo cubano”. “El gobierno de Estados Unidos se alarma y responde con nuevas medidas coercitivas unilaterales ilegales y abusivas contra Cuba”, escribió Rodríguez en un mensaje en X en el que aludió a la manifestación por el 1 de Mayo. A pesar de la tensa situación, ambos países mantienen conversaciones.
El 10 de abril se celebraron reuniones diplomáticas de alto nivel en La Habana. En esa ocasión, un funcionario estadounidense se reunió con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro.
Bajo el lema “defendemos la patria”, el gobierno convocó a empleados de empresas estatales, funcionarios públicos y miembros del Partido Comunista de Cuba (PCC, único) a congregarse al amanecer en una plaza del Malecón, frente a la embajada estadounidense, en lo que se denominó “plataforma antiimperialista”. Las autoridades afirmaron que participaron varios cientos de miles de personas.
Con información de AFP.
