CARACAS.– Aunque el numero oficial del gobierno es de 157 personas desaparecidas por el momento, las imágenes de devastación que dejaron los terremotos que golpearon Venezuela el miércoles al igual que los mensajes que circulan en redes sociales de familiares desesperados por encontrar a sus seres queridos sugieren que la cifra podría ser mucho más elevada.
Según una página web venezolana no oficial en la que, no obstante, se basan varios reportes sobre la cantidad de casos, el número de desaparecidos se acerca en realidad a más de 50.000.
Al igual que con le número de desaparecidos, las cifras de heridos tampoco coinciden, con la presidenta interina Delcy Rodríguez declarando el viernes cerca de 3000 y el ministro de Salud venezolano, Carlos Alvarado, afirmando unos 4300 heridos el jueves por la noche.
Según Rodríguez, el numero de fallecidos ya escaló a 589 personas, aunque es probable que esta cifra también aumente con el correr de las horas.
Hasta ahora se han desplegado un total de 25 equipos: 17 nacionales de búsqueda y rescate urbano y el resto equipos de respuesta médica de emergencia, con un total de mil efectivos de rescate.
Equipos internacionales de búsqueda y rescate de al menos 17 países también se están movilizando para ayudar a buscar supervivientes de los devastadores terremotos, según anunció este viernes la ONU.
Llevar esos equipos de búsqueda y rescate al lugar es la “prioridad absoluta”, declaró la agencia humanitaria de la ONU, OCHA.
“Los terremotos son una de las cosas más devastadoras que pueden ocurrirle a cualquier país”, afirmó el portavoz de la agencia Jens Laerke a los periodistas en Ginebra.
“Es algo realmente aterrador. Pero lo que estamos viendo ahora también es una movilización internacional en su mejor versión. Todo el sistema humanitario se está moviendo muy rápido y a gran escala", añadió el funcionario.
Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que golpearon el norte del país dejaron un panorama de desolación, con decenas de edificios colapsados, especialmente en la zona de La Guaira, una población costera vecina a Caracas.
Según el portavoz ya están en Venezuela equipos de Chile, Colombia, El Salvador, Italia, México, Suiza y Estados Unidos.
También se están movilizando equipos de Reino Unido, República Checa, Ecuador, Francia, Alemania, Jordania, Países Bajos, Qatar y España.
Tareas de rescate desesperadasEn la capital, alumbrados por un foco que iluminaba la oscuridad de la noche del viernes, dos operarios golpeaban con mazos los escombros de un edificio derrumbado, según una transmisión en directo de la AFP TV.
“Silencio absoluto”, grita de repente un operario para poder escuchar a posibles personas atrapadas. “Una linterna, una linterna”, dice otro.
Los rescates avanzan lentamente, y hay cuerpos aún visibles bajo los escombros. El presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la presidenta interina, Jorge Rodríguez, afirmó el jueves que habían contabilizado más de 200 personas atrapadas.
En La Guaira, donde se encuentra el aeropuerto más importante del país, inhabilitado por el sismo, algunos residentes tratan ellos mismos de liberar a sus familiares sepultados.
“Está ahí”, solloza Alessandro del Giudice, un joven de 23 años que intenta encontrar a su padre bajo una montaña de escombros.
Su abuela Amparo, desesperada, intenta incluso retirar las ruinas con sus propias manos en busca de su hijo. “Son muchas rocas y con las manos no se puede”, dice después impotente.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez, que en enero asumió el poder de forma interina tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, visitó el jueves La Guaira, a la que declaró “zona de desastre”.
La AFP constató saqueos en la zona. “No es momento de saquear, es momento de poner ley”, dijo Argenis Méndez, un afectado de la zona que lamenta la escasez de recursos de rescates.
"Las autoridades no sirven, no sirven, porque aquí deberían estar los militares con toda la maquinaria que tienen ahí“, agregó.
La palabra de las autoridadesEn una intervención el jueves, la presidenta interina anunció el traslado de equipos de otros estados hacia Caracas y La Guaira y el envío de equipos internacionales que ya empezaron a llegar al país.
Rescatistas de El Salvador y de México ya aterrizaron en Caracas. Medios venezolanos también informaron de la llegada de equipos e insumos procedentes de Chile y Suiza.
Tras la promesa del presidente norteamericano, Donald Trump, de ayudar a sus “nuevos y grandes amigos”, Estados Unidos ofreció 150 millones de dólares y el envío de dos buques de guerra, aviones de transporte y helicópteros para apoyar a Venezuela.
Un general del Comando Sur, Kevin J. Jarrard, ya está en Caracas para “supervisar” las operaciones para salvar vidas y prestar “asistencia humanitaria en las zonas afectadas”.
La mayor parte de los países de América Latina también manifestaron su solidaridad y ofrecieron ayuda. Otras naciones como España, Alemania, Italia, China e India también prometieron mandar equipos.
El primer sismo ocurrió a las 18.04 hora local del miércoles (19.04 en la Argentina), según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Le siguió casi un minuto después el de 7,5, el más potente que ha sacudido Venezuela desde 1900.
La fuerza de estos terremotos se sintió hasta en Colombia. Desde entonces se reportaron más de 130 réplicas. Venezuela es un país sísmico, aunque desde 1997 no se registraba un gran terremoto.
Los pedidos de informaciónEn redes sociales abundan pedidos de información por desaparecidos, muchos en La Guaira.
España reportó 90 connacionales desaparecidos. Portugal dio parte de 56 ciudadanos a los que no pudo localizar.
Las personas consultan listados que despliegan los hospitales públicos con nombres de heridos.
“Mi casa se cayó completa, perdí familia, se murió mi suegra, tengo a mi hija desaparecida, no la consigo”, dijo en La Guaira Jean Alexander Capote, de 48 años, frente a un edificio de más de 15 pisos que perdió varias paredes en los temblores.
Las escenas de destrucción y pánico se reprodujeron igualmente en Caracas.
En el acomodado barrio de Altamira, de los más sísmicos de la capital, un edificio de 22 plantas se vino abajo. Poco después de las sacudidas, vecinos gritaban los nombres de sus familiares con la esperanza de recibir alguna respuesta.
Rita Gómez, de 60 años, viajó toda la noche de Maracaibo a Caracas al ver en redes sociales el edificio donde vivía su hija, que quedó destruido.
Estoy “confiando en Dios de que la puedan conseguir con vida”, dijo.
En un muro, la foto de un chico de 6 años. “Desaparecido terremoto”, se lee junto a su nombre y teléfono de contacto. Última ubicación: La Guaira.
Agencias AP, AFP y ANSA
