Cuando muchos creen que las grandes historias de amor pertenecen al pasado, Jane Seymour demostró lo contrario. La actriz británica, recordada mundialmente por protagonizar la exitosa serie Doctora Quinn, anunció que volverá a pasar por el altar a los 75 años tras comprometerse con el músico y médico de emergencias John Zambetti, con quien mantiene una relación desde hace casi tres años.
La noticia fue confirmada por la propia pareja en una entrevista exclusiva con la revista People, donde además revelaron los detalles de una propuesta de matrimonio tan romántica como caótica, que terminó convirtiéndose en una de esas anécdotas que seguramente contarán durante años.
Lejos de los escenarios lujosos, las producciones espectaculares o las declaraciones grandilocuentes, el pedido de casamiento ocurrió en la intimidad de la casa que ambos comparten en Malibú. Sin embargo, una serie de imprevistos transformó el momento en una situación digna de una comedia romántica.
Según contó Zambetti, la idea de formalizar la relación venía rondándole la cabeza desde hacía tiempo. Aunque ambos ya habían hablado sobre compartir el resto de sus vidas juntos, él sentía que quería dar un paso más y expresar ese compromiso de manera tradicional.
“Soy un poco chapado a la antigua. No me gusta hablar de socios. Para mí, no estamos formando un bufete de abogados”, explicó durante la entrevista.
La búsqueda del anillo perfecto también tuvo un significado especial. El médico contó que quedó fascinado con una joya poco convencional que se diferenciaba de los clásicos anillos de compromiso. “Vi un anillo que me encantó porque tenía dos piedras”, recordó.
Para él, ese diseño representaba perfectamente la historia que ambos habían recorrido antes de conocerse. “Pensé que se trataba de nosotros dos juntos y que nuestras vidas pasadas nos habían llevado hasta este momento”, explicó.
La elección no fue casual. Tanto Seymour como Zambetti llegan a esta relación después de haber atravesado experiencias importantes, matrimonios anteriores y la construcción de sus respectivas familias. El anillo, según él, simboliza precisamente la unión de esos caminos.
Antes de decidirse por una propuesta sencilla, Zambetti imaginó varios escenarios extravagantes. Entre ellos, uno que incluía nada menos que a Mick Jagger.
La pareja mantiene amistad con el líder de los Rolling Stones y el médico llegó a fantasear con una escena cinematográfica en la que el músico participara activamente del pedido. La idea consistía en entregarle el anillo en secreto durante una reunión social y, llegado el momento, fingir que no tenía la joya para formalizar la propuesta. Entonces Jagger aparecería como un inesperado cómplice para salvar la situación.
“Pensé: ‘Mick vendrá con su esposa. Le daré el anillo. Luego le propondré matrimonio y diré que no tengo anillo’. Y Mick respondería: ‘¡Yo sí tengo uno!’”, recordó entre risas.
Con el paso de los días comprendió que estaba complicando demasiado las cosas y decidió abandonar cualquier plan extravagante. “Todo era completamente absurdo”, reconoció.
Finalmente, aprovechó una fecha muy especial: el Día de San Valentín, apenas unas horas antes del cumpleaños de Seymour.
Lo que debía ser una escena emotiva se convirtió rápidamente en una sucesión de accidentes. Zambetti explicó que había escondido el anillo en una caja fuerte y que, cuando llegó el momento, se arrodilló para hacer la gran pregunta.
Sin embargo, al abrir la caja, nada salió según lo previsto. “El anillo salió disparado y cayó sobre la cama”, relató.
Intentando recuperarlo, terminó metiéndose debajo de la cama. El problema fue que luego no pudo salir. “Tuve que arrastrarme por debajo de la cama y después me quedé atascado”, recordó.
Seymour no tardó en sumar más detalles al relato. “Y no llevábamos ropa”, comentó divertida.
La actriz explicó que la situación era tan ridícula que ninguno de los dos podía dejar de reírse. “Tenía el pelo completamente desordenado. Lo más gracioso fue que después no podía levantarse”, recordó.
Según contó, la rodilla de Zambetti había quedado trabada tras permanecer arrodillado y luego arrastrarse por debajo de la cama. “Yo intentaba ayudarlo, pero pesa casi el doble que yo. Nos miramos y nos echamos a reír a carcajadas”, relató.
Pese a todos los contratiempos, Seymour aseguró que guarda ese recuerdo con enorme cariño porque refleja exactamente quiénes son como pareja: dos personas capaces de encontrar humor incluso en los momentos más inesperados.
Aunque la actriz admite que intuía que la propuesta podía ocurrir en algún momento, no esperaba que sucediera aquella noche. “Sabía que había encontrado un anillo”, confesó.
Sin embargo, aseguró que lo verdaderamente importante no era el pedido formal, sino la certeza de que ambos habían decidido compartir el resto de sus vidas. “No me sorprendió que quisiera que viviéramos juntos para siempre. Esa decisión ya estaba tomada”, explicó.
La pareja celebrará su tercer año de noviazgo en agosto y asegura que la relación cuenta con la aprobación absoluta de sus respectivas familias. Zambetti estuvo casado durante 43 años y tiene dos hijos. Seymour, por su parte, atravesó cuatro matrimonios y tiene seis hijos.
Lejos de cualquier tensión, la integración familiar fue inmediata. “Mi familia lo quería tanto que cuando lo conocieron me dijeron: ‘No puedes salir con este hombre. Nos gusta demasiado. Podrías arruinarlo’”, contó la actriz entre risas.
Más allá del tono divertido que domina la historia de la propuesta, las declaraciones de Seymour también dejaron ver una faceta profundamente emocional. La actriz reconoció que durante años convivió con el miedo a volver a confiar plenamente en otra persona debido a las experiencias difíciles que atravesó en el pasado.
“He sufrido traiciones. He pasado por muchos altibajos en la vida”, explicó. Por eso considera que la llegada de Zambetti representó algo inesperado. “No siento más que amor y apoyo incondicionales”, aseguró.
Cuando le preguntaron qué es lo que más admira de su prometido, no dudó en responder con una descripción llena de afecto. “Es sencillamente el ser humano más amable, inteligente, cariñoso, atento y generoso que he conocido jamás”, afirmó.
Aunque todavía no definieron cuándo ni cómo será la boda, ambos coinciden en que la celebración tendrá como eje principal a la familia y a los seres queridos que los acompañaron durante sus respectivas historias de vida.
