Sostuvo que cuando se enteró de que la conductora del otro auto había muerto se puso muy triste. “Que esté vivo es un milagro”, afirmó también el abogado Andrés Prieto. El letrado y profesor universitario está preso imputado por los delitos de homicidio culposo, lesiones graves y violación de elementos probatorios. Hace una semana protagonizó un choque en la autopista Panamericana, a la altura de Martínez, en San Isidro, donde murió una conductora de una aplicación de viajes y una pasajera resultó herida.
Prieto, de 37 años, fue indagado ayer por la fiscal Carolina Asprella, a cargo de la investigación. Defendido por las abogadas Ana Palmucci y Mirta Fasano (tía del imputado), explicó por qué se fue de la escena del mortal choque antes de que llegara la policía y sin someterse a un test de alcoholemia.
“Vino la ambulancia y me atendió una médica, me hizo las primeras curaciones en la pierna, que es donde tenía mucho dolor, como si me hubiese clavado un instrumento del auto o algo. Cuando salí del auto tenía el dedo meñique de la mano derecha para atrás. Ahí me acuerdo (o lo que trato de recordar), me entablillaron el dedo y como estaba con falta de respiración y mucho dolor en el pecho, en estado de shock absoluto, me dijo que me tenían que hacer estudios para corroborar que no tuviera los órganos internos lastimados. Me dijo que teníamos que esperar o que me vaya si tenía obra social o de forma particular, al sanatorio de confianza", afirmó el abogado en su indagatoria, a la que tuvo acceso LA NACION.
Un abogado chocó y mató a una conductora y se negó a hacerse el test de alcoholemiaEl siniestro vial, donde falleció Ivonne Pamela Escobar Camacho, de 31 años y que trabajaba como conductora de una aplicación de viajes, ocurrió en los primeros minutos del sábado pasado a la altura del kilómetro 17 de la autopista Panamericana, sentido hacia la ciudad de Buenos Aires.
En el momento del choque, el automóvil conducido por Escobar Camacho, un Wolkswagen Polo gris oscuro, estaba detenido en uno de los carriles centrales de la Panamericana con las balizas encendidas. Fue embestido por atrás por el vehículo de Prieto, un Hyundai Creta gris.
Como consecuencia de las heridas sufridas tras el impacto, Escobar Camacho falleció. La pasajera que viajaba en su auto resultó herida, al igual que Prieto.
El abogado se fue de la escena del choque. Lo pasó a buscar una prima y lo llevó al Sanatorio de la Trinidad, en Palermo, donde estuvo internado. Después se fue a su casa. Finalmente fue detenido anteayer por detectives de la policía bonaerense por orden del juez de Garantías de San Isidro Esteban Rossignoli, tras un pedido de la fiscal Asprella.
Ayer, tras escuchar la imputación en su contra, Prieto hizo una extensa declaración. Comenzó su indagatoria con una presentación. “Soy abogado, profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y del Museo Social Argentino, cargos ad honorem. Soy director del Instituto de Relaciones del Diálogo Interreligioso", dijo.
Después pasó a hacer un relato de los momentos previos al choque. Recordó que el viernes de la semana pasada había ido a la casa de un amigo, en Tigre, para ver el partido entre el seleccionado argentino de fútbol y el de Cabo Verde por el Mundial 2026.
“Al finalizar el partido, me fui para mi casa, en la Capital. Conducía normalmente por el segundo y tercer carril de la Panamericana, muy prudencialmente porque no tomo alcohol. Iba a, aproximadamente, 90 o 95 kilómetros por hora. Cuando el auto que tenía delante, a una distancia prudencial, se mueve, me encuentro con un auto negro o de color oscuro sin señalizaciones adecuadas. Trato de volantear y frenar y bueno, lastimosamente impacto. Ahí recuerdo que me explotan los airbag, trato de salir del auto y veo que en la pierna tenía sangre. Tenía mucha dificultad para respirar. Sentía que me habían pegado muchas personas porque el dolor era intenso", afirmó Prieto sobre el momento del choque.
El abogado aseguró que le pidió a una persona que llamara a la ambulancia y a la policía.
Poco después, llegó la ambulancia y lo atendió una médica, que le hizo las primeras curaciones. “Estaba en estado de shock absoluto”, sostuvo.
Y agregó que cuando estaba en el interior de la ambulancia, la médica le dijo que si tenía obra social fuera al sanatorio de confianza o lo hiciera de forma particular porque le tenían que hacer estudios para determinar si tenía los órganos lastimados.
Al Sanatorio de la Trinidad lo llevó una prima, de nombre Jennifer. Entonces la fiscal le preguntó cómo había llegado su prima al lugar del accidente. "Pedí que llamaran a un familiar para avisar del accidente, pero no recuerdo quién llamó, no recuerdo si era la ambulancia o quién. No recuerdo si yo les pasé el número o como fue, no recuerdo mucho", respondió.
Y contó que una vez que llegó su prima, la médica de la ambulancia les dijo que se podían retirar.
En ese momento, los funcionarios judiciales le preguntaron si mantuvo algún diálogo con la policía. “La médica me dijo que me podía ir y me hizo firmar. La policía todavía no había llegado, solo estaba el personal de vial . Por lo que tengo entendido, la policía llegó dos o tres horas más tarde a la escena del accidente. Esto me lo contó mi primo que estaba ahí, en la escena del hecho. Christopher que es hermano de Jennifer”, relató Prieto.
La declaración indagatoria continuó con lo que sucedió una vez que llegó al sanatorio. Dijo que le hicieron estudios, como una serie de tomografías y que le dijeron que se tenía que operar de una de sus manos, como también de una de sus rodillas.
Prieto afirmó que “siempre” estuvo a disposición de la Justicia. “Cuando me enteré del fallecimiento de la conductora me puse muy triste. Esto le puede pasar a cualquiera, el auto estaba detenido. Yo tengo mucha fe en Dios y estoy vivo”.
Desde la fiscalía le preguntaron cuándo “tomó conocimiento” de la muerte de la conductora del vehículo. Prieto dijo que fue cuando su madre, la exjueza de Familia de San Isidro Lidia María Fasano, llamó a la comisaría.
“Quiero manifestar también que mi madre se acercó a esta Fiscalía a ponerse a disposición. Se presentó en nombre mío, manifestándose para ponernos a disposición y brindó todos los datos”, afirmó el imputado.
Al recordar la cena en la casa de su amigo la noche del viernes de la semana pasada, Prieto aseguró que no tomó alcohol “porque es una de las virtudes que me caracteriza”.
Y agregó: “Mis amigos tampoco tomaron alcohol, en particular porque uno fue padre hace poco y el otro es entrenador de rugby. Después del partido, todos se fueron a dormir. No consumí ni consumo sustancias tóxicas: no fumo, no tomo".
Después, contó cosas sobre su vida y la relación con sus primos. “Quiero aclarar que yo perdí un hermano de cáncer y el vínculo con mis primos es como si fuésemos hermanos, por eso cuando tuve el accidente pedí que los llamaran a ellos. Imagínese después de haber pasado por la situación traumática de haber perdido a un hermano, pasar por eso que había un auto frenado en la Panamericana, sin señalización, es un milagro que esté vivo. Rezo por la familia de la chica que falleció y por la que está internada . Aparte toda la mediatización mal intencionada que tuvo . Tuve la suerte de salir de milagro, fue un accidente que le pudo haber pasado a cualquiera, incluso al auto de adelante. Hace 15 días estuve con el Papa León IV, tengo intenciones de traerlo al país y demás. Lo aclaro como persona, estoy a entera disposición de la familia de las personas involucradas”, sostuvo.
No se descarta que en las próximas horas la defensa de Prieto pida su excarcelación.
