La promesa de transformar por completo las intersecciones de Nueva York quedó atrapada entre los discursos de campaña y las complejidades de la gestión. El alcalde Zohran Mamdani, que durante su carrera hacia la Alcaldía aseguró que todas las esquinas de la ciudad merecían estar libres de autos estacionados junto a los cruces peatonales, ahora enfrenta la imposibilidad práctica y presupuestaria de aplicar esa política de manera universal.
De la promesa universal de Mamdani al análisis “caso por caso”Según informó el New York Post, el propio Departamento de Transporte de la ciudad admitió esta semana que la administración ya no aplica un criterio de “daylighting” universal en las aproximadamente 40.000 intersecciones de los cinco distritos.
El comisionado Mike Flynn reconoció ante el Concejo Municipal que el plan no se ejecutará de manera uniforme, en abierta contradicción con lo que Mamdani había proclamado durante la campaña.
El concepto de “daylighting” implica prohibir el estacionamiento cerca de los pasos de peatones para mejorar la visibilidad y, en teoría, reducir siniestros viales. Durante un foro de febrero, el entonces candidato había sido categórico al sostener: “Merecemos que todas las intersecciones estén daylighted”.
Con esto, se refería a que la ciudad debía tener despejadas de vehículos todas las esquinas, citó el New York Post. Sin embargo, ya en funciones desde enero, su equipo adoptó un enfoque más flexible.
Flynn explicó ante los concejales que el “daylighting” es apenas una herramienta dentro de un abordaje más amplio. “Definitivamente es una herramienta importante, pero siempre adoptamos un enfoque holístico y analizamos las condiciones y el contexto únicos de cada ubicación”, afirmó. Esa definición implica evaluar intersección por intersección, en lugar de imponer una prohibición automática en toda la ciudad.
El impacto potencial: 300 mil espacios menos y miles de millones en juegoEl mismo artículo del New York Post detalló que la aplicación total del “daylighting” podría eliminar hasta 300 mil lugares de estacionamiento en toda la ciudad. Esa cifra, por sí sola, anticipa el enorme impacto que tendría la medida en barrios donde encontrar dónde dejar el auto ya es una tarea compleja.
Además, el costo estimado para implementar infraestructura en cada una de las cerca de 40.000 esquinas podría alcanzar los 3000 millones de dólares. Esa inversión contemplaría la instalación de bolardos, bicicleteros u otras estructuras físicas destinadas a impedir que los vehículos ocupen el espacio próximo a los cruces peatonales.
Para una administración que al mismo tiempo busca equilibrar su primer presupuesto municipal, el desembolso proyectado representa un desafío mayúsculo, según el New York Post.
Mamdani anunció el rediseño del puente Williamsburg en ManhattanEl giro en la postura sobre el estacionamiento se suma así a otras decisiones recientes en las que el alcalde debió recalibrar sus promesas iniciales frente a la realidad financiera y operativa del gobierno local.
El antecedente que anticipaba el conflictoYa en agosto de 2025, el New York Post había advertido sobre las consecuencias de una iniciativa similar impulsada por el ala progresista del Concejo Municipal. El medio señaló que el proyecto de “Universal Daylighting” promovido por la concejal Julie Won implicaría la eliminación de aproximadamente 300 mil espacios para estacionar y un costo de US$3000 millones para los contribuyentes.
Ese proyecto buscaba obligar a la ciudad a retirar todos los lugares de estacionamiento ubicados a menos de 20 pies (seis metros) de los cruces peatonales y reemplazarlos por infraestructura que bloqueara físicamente el acceso de los autos.
Sus promotores defendían la iniciativa como un modo de incrementar la visibilidad en las esquinas, reducir muertes por tránsito y alinear a Nueva York con una ley estatal que prohíbe estacionar a menos de 20 pies (seis metros) de las intersecciones, una norma de la que la ciudad estuvo históricamente exenta.
