La controversia no se detiene. La idea instalada por los fanáticos y algunos medios internacional acerca de que la selección argentina es beneficiada por los árbitros se multiplica a cada paso y después del partido con Suiza, con las quejas del equipo europeo por la aplicación de la regla de “confusión de identidad”, potenció esa afirmación. En ese contexto es que algunos medios ingleses se apoyan en esos rumores para asegurar que los hinchas locales temen que la semifinal entre el equipo campeón del mundo y el equipo de Inglaterra esté “arreglada” en favor del conjunto que conduce Lionel Scaloni.
Algunos diarios, en su portales web, se concentran en replicar las quejas de Suiza, mientras que otros, como The Sun, aseguran que “los aficionados ingleses ya temen que la semifinal esté amañada”. Es más en la nota firmada por Tom Coley, se escribe: “No son los únicos que opinan que el torneo ha sido organizado a favor de Argentina (por los jugadores de Suiza), que ahora se enfrenta a Inglaterra en semifinales. Aficionados de los Lions están preocupados de que vayan a jugar con más de 11 jugadores en ese partido”.
En el texto explican que uno de los argumentos que utilizan es que no le dieron un penal a Djed Spence en la prórroga contra Noruega y toman como referencia el penal que recibió Nicolás Tagliafico para Argentina en el partido contra Egipto desde la misma posición. Por lo tanto, se encargan en la publicación de citar algunos posteos de redes los hinchas: “Inglaterra los destrozará a menos que el árbitro vuelva a ayudar a Argentina. Han estado jugando muy mal en este Mundial contra equipos pequeños e incluso necesitan la ayuda del árbitro para ganar. Simplemente no veo cómo pueden vencer a Inglaterra sin los árbitros”.
Y citaron a otros usuarios de la red social X, para potenciar la idea: “Inglaterra tiene que tener mucho cuidado el miércoles. Los árbitros van a hacer todo lo posible para que Argentina llegue a la final. Lo han estado haciendo durante todo el Mundial y no van a parar ahora”.
No sólo en The Sun están instalando la idea de que Inglaterra puede ser perjudicada por los árbitros en la semifinal del miércoles próximo, a las 16, hora de la Argentina, en Atlanta. En The Mirror, Nathan Ridley escribió en su título: “Argentina se beneficia del “desastre” del Mundial”. Mientras que en el cuerpo de la nota dice: "El incidente (por la aplicación de la regla de “confusión de identidad”), ha generado más acusaciones de que Argentina está siendo favorecida por los funcionarios de la FIFA, tras haber estado del lado correcto en varias decisiones clave en su dramática victoria de los octavos de final sobre Egipto".
Además, en una columna de opinión de Oliver Brown, en The Telegraph, el título es: “Inglaterra ha dominado las artes oscuras justo a tiempo para Argentina“. En el texto se habla de la selección argentina como un equipo que juega al borde de lo permitido: ”Si bien en sus mejores momentos emocionan, los campeones defensores también pueden helar la sangre con tácticas a veces cínicas. Se han convertido en expertos en traspasar los límites, en explorar los márgenes de la legalidad, y su partido de cuartos de final contra los Países Bajos en 2022 se convirtió en tal caos que se mostraron un récord de 18 tarjetas amarillas, además de una roja.
“En la ‘Batalla de Lusail’, como se la conoció, los holandeses fueron los perjudicados, quejándose de que el árbitro había mostrado una indulgencia excesiva hacia los vencedores. Esa reacción resultó inquietantemente familiar inmediatamente después del pase de Inglaterra a semifinales, cuando Haaland padre dijo sarcásticamente: “Bien hecho, Bellingham y árbitro”. ¿Qué precio pagará la ‘Agresividad de Atlanta’ dentro de 72 horas, cuando estos implacables adversarios se enfrenten por primera vez en 21 años?"
Y finalizó: “Argentina es la reina de la provocación en este torneo, interrumpiendo constantemente el juego y evitando amonestaciones innecesarias. Hasta ahora, promedian 22 faltas por tarjeta. Si bien Inglaterra rara vez se acerca tanto al límite, bajo la dirección de Tuchel ha desarrollado un enfoque más pragmático y curtido en la batalla. Con Argentina, la tentación constante es centrarse en su tendencia a las artimañas, su manía de presionar a los árbitros y exagerar los contactos”
