Tori Spelling aseguró que a pesar de ser “una nena de papá”, lloró más la pérdida de Shannen Doherty que la de su propio padre, el exitoso productor televisivo Aaron Spelling.
La actriz, que interpretó durante una década a Donna Martin en Beverly Hills 90210, la mítica serie creada por su padre, realizó estas declaraciones en el podcast Inside of You with Michael Rosenbaum, y generó la sorpresa de los presentes y una gran repercusión en las redes.
“Lloré más. Tuve una reacción más emocional y manifiesta cuando Shan falleció que cuando murió mi propio padre”, reconoció Spelling.
Aaron Spelling murió en 2006, a los 83 años, cuando ella aún procesaba las presiones de una carrera atravesada por la exposición pública y la figura dominante de su familia. Doherty, en cambio, falleció en 2024 a los 53 años, tras una larga lucha contra el cáncer que generó una fuerte conmoción en la industria televisiva y entre los fanáticos de la serie que las unió.
La actriz explicó que la diferencia entre ambas reacciones no tuvo que ver con la importancia de los vínculos, sino con el momento emocional en el que atravesó cada pérdida. Cuando murió su padre, recordó, era más joven y estaba acostumbrada a no demostrar lo que sentía. “Creo que tenía todos mis sentimientos muy reprimidos. No sabía cómo lidiar con ellos. En mi cabeza tenía simplemente la necesidad de seguir adelante”, resumió.
Pero, para que no quedaran dudas de que su reacción medida no tuvo que ver con la importancia de la relación que mantenía con su padre, reveló: “Siempre fui una nena de papá. Él lo era todo para mí. Sigue siendo mi héroe… Y pienso en él todos los días de mi vida”.
Con Doherty, en cambio, el impacto fue distinto desde el inicio. La muerte de su excompañera de elenco en la recordada serie adolescente de finales del siglo pasado la desbordó emocionalmente de una manera que no había experimentado antes. “No podía parar de llorar. Y esto no es propio de mí”, contó, aludiendo a un cambio que también la llevó a revisar su forma de entender el dolor y la vulnerabilidad.
En esa reflexión apareció otro recuerdo que funcionó como antecedente: la repentina muerte de otro de los protagonistas de aquella serie, Luke Perry, ocurrida en 2019. En aquel momento, señaló, todavía se movía dentro de la misma lógica de autocontrol emocional que había dominado gran parte de su vida. “Seguía en mi mentalidad de ‘seguí adelante, seguí adelante’”, recordó.
Pero la pérdida de Doherty, según explicó, quebró ese esquema. No solo por la cercanía personal que habían reconstruido con el tiempo, sino también por una conciencia distinta de la propia mortalidad. “Tal vez sea porque nos hacemos mayores, y empezás a pensar en tu propia mortalidad. Decís: ‘esperá, amigos de mi edad están muriendo’. Fue muy duro”, explicó.
La relación entre Spelling y Doherty había atravesado idas y vueltas desde los años de la serie. Fueron muy cercanas durante el inicio de Beverly Hills, 90210, cuando ambas eran extremadamente jóvenes y compartían largas jornadas de rodaje. Sin embargo, con el paso del tiempo, se produjo un distanciamiento que durante años pareció definitivo. Recién en los últimos años lograron reencontrarse y reconstruir parte de ese vínculo antes del fallecimiento de Doherty, algo que la actriz hoy valora con especial intensidad.
“Shannen y yo éramos mejores amigas y de repente dejamos de serlo”, recordó Spelling. “Ninguna de las dos sabía realmente por qué”, aseguró. Ese reencuentro tardío, facilitado por convenciones y reuniones del elenco, permitió cerrar heridas que habían quedado abiertas desde la juventud.
Días después de la muerte de Doherty, totalmente emocionada, la actriz expresó su pesar en 90210MG, el podcast que compartía con otra de las protagonistas de aquel recordado programa, Jennie Garth. “He enfrentado la muerte de mucha gente querida a lo largo de mi vida, y no creo en los arrepentimientos... Sin embargo, me arrepiento mucho de no haber tenido ese tiempo para que tuviéramos una segunda oportunidad. Para que intentáramos superar las cosas del pasado y enfocarnos en todos los buenos momentos que pasamos juntas. Y realmente haber podido hablar sobre todo esto en nuestra última conversación fue un gran alivio”, indicó. Y agregó: “Siento que ella y yo queríamos y necesitábamos eso. Estoy súper agradecida por haber podido hacerlo”.
A mediados de abril de 2024, las dos actrices compartieron una larga y profunda conversación, que compartieron en sus respectivos podcast (Let’s Be Clear y Misspelling), en la que hablaron sin reparos sobre los problemas que terminaron separándolas. “Fue extraño. Éramos amigas y luego, en un minuto, ya no lo éramos”, lanzó Spelling. Doherty estuvo de acuerdo. “Fue muy frustrante para mí porque siempre solía decirte: ‘Tor, tenés que tener tus propias opiniones. Sos inteligente, divertida y talentosa. Te amaba y te respetaba, y quería que creyeras en vos misma tanto como yo creía en vos”.
Esa falta de opinión propia, a criterio de Doherty, hizo que su amiga se viera influenciada por lo que decían sobre ella “ciertos dos individuos”. “Sabés que soy una persona influenciable. Esa es mi perdición”, aceptó Spelling. “Éramos como hermanas, mejores amigas. Siempre estábamos juntas. Si yo llegaba tarde, vos también lo hacías. Las dos llegábamos tarde, pero yo siempre fui más afectada por las quejas de los demás y era claro el porqué: no iban a decirle nada a la hija del productor”, disparó Doherty a quemarropa. Lejos de enojarse, su colega recogió el guante: “Creo que cuando era joven, quienquiera que fuera el alfa en ese momento, lograba influirme. Y creo que no podía defenderme por mí misma. No me adueñaba de nada. Entonces lo único que hacía era ser amable con todos. Pero es como dijiste: ¡Tené una p... opinión propia sobre algo!”.
Al escuchar las palabras de Spelling sobre el tema, Garth se lamentó de no haber podido sentarse con Doherty “y tener una conversación realmente sincera”. “Me hubiera gustado tener esa oportunidad, y estoy muy contenta de que vos hayas podido hacerlo”, aseguró.
Cuando se dio a conocer el fallecimiento de Doherty, Spelling recurrió a sus redes sociales para dedicarle emotivos mensajes de despedida. “Que se jodan… Eso es lo que diría Shan si le dijera que me sentí presionada a tener que resumir a través de las redes sociales una relación de 36 años y el dolor que siento por un fuego cuya llama se apagó demasiado pronto”, comenzó su mensaje Spelling.
Y continuó: “Tenía 15 años cuando nos conocimos. Yo era la hija del jefe sin voz y ella era la estrella con una gran voz. Me tomó bajo su protección. Me hizo creer que tenía voz y que era digna. Nos convertimos rápidamente en mejores amigas. Éramos compañeras, verdaderas confidentes, sistemas de apoyo para navegar por malas relaciones, compañeras de habitación a veces, compañeras de viaje y mucho más. Ella siempre me defendió. Siempre me apoyó. Siempre creyó en mí cuando yo no lo hacía. Éramos jóvenes. Dejamos que muchas influencias externas e internas influyeran en nuestra amistad. En un mundo en el que a menudo no podemos reconciliarnos con las amistades de la infancia que formaron gran parte del adulto en el que te convertís, tuvimos esa oportunidad. Estoy agradecida por eso. Pude volver atrás en el tiempo como amigas adultos y recordar por qué realmente nos amábamos. Y, reír de nuevo como solíamos hacerlo. Nadie podría hacerme reír así”.
“Ella era una rebelde en una era en la que la mayoría de las mujeres no se sentían cómodas siendo fuertes. Nunca se esforzó por serlo, simplemente lo era. Ella empoderó la sensualidad, la fuerza, la empatía y todo rematado con un humor perverso. Su humor sardónico era uno de mis favoritos. ¡Y nadie hacía un pastel frito como Shan! Llevaré la antorcha. ¡Asumo mi poder! Y seguiré siendo rebelde por vos. Te amo con todo mi corazón. Siempre”, finalizó.
