Erling Haaland habló del partido ante Inglaterra, mientras Noruega vive una revolución que trasciende el Mundial

Hay partidos que trascienden el resultado. Para Erling Haaland, el duelo de este sábado frente a Inglaterra tiene un significado que va mucho más allá de los cuartos de final del Mundial. Del otro lado estará el país donde nació hace 25 años, donde construyó buena parte de su carrera y donde comparte el vestuario con varios de los futbolistas a los que ahora intentará eliminar. Del suyo, una Noruega que atraviesa el momento más importante de su historia futbolística y que convirtió cada paso en esta Copa del Mundo en un fenómeno nacional.

“Es un partido especial. Es súper especial porque nací en Inglaterra y juego allí. También jugás contra compañeros de equipo, así que será un partido particular y bonito”, afirmó el delantero de Manchester City durante la conferencia de prensa previa al entrenamiento del seleccionado noruego en Miami.

La historia del goleador tiene una particularidad que vuelve inevitable el cruce. Haaland nació en Leeds mientras su padre, Alf-Inge Haaland, jugaba en Leeds United. Sin embargo, cuando tenía apenas tres años, la familia regresó a Noruega y allí creció, se formó como futbolista y desarrolló toda su carrera en las selecciones juveniles del país escandinavo antes de llegar al equipo mayor.

Con el paso del tiempo aparecieron especulaciones sobre la posibilidad de que defendiera a Inglaterra. Incluso, años atrás, el entonces entrenador inglés Gareth Southgate reconoció que la federación siguió de cerca su evolución cuando empezaba a destacarse. Sin embargo, Haaland nunca dudó de la decisión que había tomado. Siempre sostuvo que se sentía noruego y que representar a ese país era el camino natural.

Ahora tendrá enfrente, por primera vez, a la selección que podría haber integrado. Además de enfrentar al país donde nació, se cruzará con varios futbolistas con los que convive cada semana en la Premier League. Entre ellos aparecen sus compañeros de Manchester City, como Nico O’Reilly, Elliot Anderson y John Stones, entre otros.

Después de eliminar a Brasil con un doblete suyo, el delantero volvió a descargar la presión sobre el rival. “Creo que todos deberían mantenerse humildes... pero sí, deben estar seguros de que van a progresar. Sin duda. Son Inglaterra”. La frase no pasó inadvertida porque antes del cruce anterior también había relativizado las posibilidades de Noruega frente al gigante sudamericano.

Más allá del resultado, Haaland dejó en claro cuál fue el momento que más lo marcó hasta aquí en el torneo. Contra lo que podía suponerse, no eligió la histórica victoria frente a Brasil, sino el debut mundialista frente a Irak. Explicó que pisar por primera vez el campo de juego de una Copa del Mundo fue una sensación difícil de asimilar y uno de los grandes objetivos que perseguía desde chico.

"El simple hecho de poder jugar en el Mundial es para mí un honor enorme. Era un gran objetivo en mi carrera. Así que poder estar aquí y jugar en el escenario más grande con mis amigos noruegos contra los mejores equipos del mundo es verdaderamente especial", resaltó.

Ese recorrido ayuda a entender por qué Noruega vive días que parecen irrepetibles. El seleccionado, que volvió a un Mundial tras 28 años, nunca había alcanzado los cuartos de final de un Mundial y el impacto deportivo rápidamente se trasladó a las calles. La clasificación frente a Brasil provocó celebraciones masivas en Oslo, donde, según informó el medio VG con datos de la policía, unas 100.000 personas colmaron el centro de la ciudad para festejar una de las victorias más importantes de la historia del fútbol noruego.

Lejos de tratarse de un episodio aislado, las autoridades ya preparan un operativo todavía mayor para el encuentro frente a Inglaterra. De acuerdo con el mismo medio, habrá cortes de tránsito durante buena parte del fin de semana, un refuerzo especial del transporte público y un despliegue adicional de policías, bomberos, ambulancias y voluntarios de la Cruz Roja para acompañar una concentración de hinchas que podría volver a desbordar las calles de la capital.

La magnitud del fenómeno también obligó a reorganizar los festejos oficiales. Según publicó VG, el tradicional evento para seguir el partido pasó a un predio de mayor capacidad, aunque ni siquiera eso alcanzó. Y el furor llegó también a las entradas para el partido a disputarse en Miami, que desaparecieron prácticamente en cuestión de segundos. La demanda fue tan alta que el sitio sufrió inconvenientes por la cantidad de usuarios que intentaban ingresar al mismo tiempo. Algunos aficionados consiguieron boletos más tarde, cuando se liberaron reservas que no se habían concretado, pero el furor volvió a quedar expuesto.

La fiebre tampoco se detiene en los comercios. De acuerdo con el mismo medio, las camisetas oficiales de la selección se agotaron en prácticamente todo el país después de la clasificación a cuartos de final. Nike reconoció públicamente que la demanda superó cualquier previsión y aseguró que trabaja para acelerar nuevas entregas, aunque admitió que resulta difícil incrementar la producción en plena Copa del Mundo, afirmaron los medios noruegos. La Federación Noruega informó que los pedidos de los comercios alcanzaron niveles récord y multiplicaron varias veces los registros de temporadas anteriores. Mientras tanto, comenzaron a aparecer publicaciones de reventa con precios muy por encima del valor original.

El entusiasmo llegó incluso a la familia real. El diario Aftenposten informó que el príncipe heredero Haakon Magnus viajará a Miami para presenciar el encuentro frente a Inglaterra, después de haberse sumado días atrás a los festejos espontáneos que se realizaron frente al Palacio Real tras la victoria sobre Brasil. La presencia del heredero al trono se suma a un clima de movilización nacional que también quedó reflejado en los vuelos adicionales organizados hacia Estados Unidos para acompañar al equipo.

En buena medida, el rostro de esa revolución es Haaland. Sus siete goles lo mantienen entre los máximos artilleros del Mundial, apenas por detrás de Lionel Messi y Kylian Mbappé, pero su influencia ya no se mide solamente por las estadísticas. El delantero consiguió transformarse en uno de los protagonistas del torneo también fuera de la cancha.

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Lejos de construir una imagen cuidadosamente calculada, el atacante encontró en las redes sociales otra manera de conectar con los hinchas. Sus publicaciones espontáneas, cargadas de humor y de situaciones cotidianas, multiplicaron su alcance durante el Mundial y lo convirtieron en uno de los futbolistas más virales del campeonato. Videos improvisados, bromas, filtros y mensajes con un tono poco habitual para una estrella de su dimensión alimentaron un fenómeno que trascendió el fútbol.

El ejemplo más reciente apareció este mismo jueves. Haaland invitó a sus seguidores a escribir su nombre en Google y la propuesta se volvió viral en pocos minutos. Quienes realizaron la búsqueda encontraron una animación especial inspirada en el “viking row”, el tradicional festejo de remo que popularizó la selección noruega durante el Mundial y que ya se convirtió en uno de los símbolos de la Copa. El buscador acompaña la escena con efectos visuales y sonido, un guiño que rápidamente empezó a circular en las redes sociales.

La remada vikinga tras un partido de la selección de Noruega

Como si eso fuera poco, el goleador sumó en estas horas otra faceta inesperada. Tras la clasificación a cuartos de final, el DJ noruego Kygo cumplió la promesa que había realizado antes del partido con Brasil y lanzó oficialmente una remezcla de una vieja grabación que Haaland había realizado cuando era adolescente. El propio delantero celebró el estreno con humor en sus redes sociales, mientras el músico mostraba que la canción había alcanzado el primer puesto entre las más escuchadas de Noruega en Spotify.

Todo forma parte de un mismo fenómeno. Un país que no disputaba un Mundial desde 1998 encontró en esta generación una ilusión inédita y en Haaland a un líder que combina goles, carisma y una popularidad que crece a la misma velocidad que avanzan los partidos. Ahora queda el desafío más complejo. Del otro lado estará Inglaterra, el país donde nació el delantero y donde construyó buena parte de su carrera. El favorito, según insiste el propio Haaland, es el rival. Aunque, claramente, en una especie de cábala y hasta “mufa” que parece utilizar.



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/erling-haaland-hablo-del-partido-ante-inglaterra-mientras-noruega-vive-una-revolucion-que-trasciende-nid09072026/

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