Banderazo argentino en Atlanta: miles de hinchas palpitan el decisivo partido de mañana contra Egipto

ATLANTA (enviado especial).- La cita fue en Piedmont Park, el pulmón verde más grande de Atlanta. En esta ciudad del sureste estadounidense, la selección argentina buscará este martes al mediodía el pasaje a los cuartos de final del Mundial 2026. El tradicional banderazo previo reunió a más de 5000 argentinos que profesan su amor por los campeones del mundo.

Así fue el banderazo argentino que copó Piedmont Park en Atlanta

Como pasó en Kansas, Dallas y Miami, ahora fue el turno de la capital de Georgia. Claro que esta vez no pudo superar en número a la multitudinaria convocatoria del viernes pasado en North Miami.

Tras el sufrido triunfo ante Cabo Verde, la hinchada argentina se mostró confiada pero también cautelosa. “El Mundial es así, si no mira a Brasil con Noruega. Tenemos que estar con los pies sobre la tierra y confiar en Scaloni”, dijo Raúl, que llegó desde Trenque Lauquen con su hermano Sergio.

“Que mañana cueste lo que cueste”, pidieron familias enteras, grupos de amigos y parejas que llegaron a Estados Unidos desde distintas partes del mundo.

Se estima que por estas horas llegarán a Atlanta cerca de 45.000 hinchas, movilizados principalmente desde la Argentina y Miami, donde el viernes la selección eliminó a Cabo Verde en tiempo suplementario. Por esta zona del estado de Georgia se calcula que viven aproximadamente 10.000 argentinos.

"Brasil, decime qué se siente". Una de las canciones más cantadas por los argentinos en Atlanta

Las autoridades de Atlanta esperan ansiosas la llegada de una de las hinchadas más convocantes de la ciudad. La policía, por su parte, hizo un llamamiento para que no intenten colarse a la cancha, como ya sucedió en Dallas, ya que eso constituye un delito que podría implicar prisión y la posible revocación de la visa.

La selección de Messi ya estuvo alojada aquí hace dos años para la Copa América, pero ahora la presencia de los campeones del mundo ha generado una expectativa mucho mayor.

Si Argentina vence el martes a Egipto y luego pasa su cruce de cuartos de final frente al ganador de Colombia-Suiza, deberá volver a esta ciudad para jugar el próximo miércoles 15 de julio por una de las semifinales. Pero, mejor, ir paso a paso para evitar sorpresas.

Mole de acero

Una de las “peleas” de la FIFA para esta Copa del Mundo fue con los propietarios de los estadios anfitriones, que por tradición en los Estados Unidos tienen el nombre de sus sponsors.

Las marcas habituales tuvieron que ocultar sus nombres. Por ejemplo, el AT&T pasó a llamarse Estadio de Dallas o el popular MetLife se rebautizó como Estadio de Nueva Jersey y Nueva York. En Atlanta ocurrió lo mismo, solo que la estructura del estadio, cuando cierra su techo, conforma la inconfundible estrella de tres puntas rodeada por un círculo, logotipo de la marca automotriz alemana que lleva el nombre del recinto.

Por eso, la solución que encontró la FIFA fue no mostrar imágenes aéreas para respetar los contratos con los sponsors que desembolsan millones de dólares para ser auspiciantes oficiales del Mundial.

La mole de acero se divisa desde varias manzanas a la redonda. Ubicado en el centro de la ciudad, el estadio de Atlanta guarda una de las maravillas de esta Copa del Mundo, donde Argentina volverá a jugar aquí dos años después del debut en la Copa América, cuando venció 2-0 a Canadá con goles de Julián Álvarez y Lautaro Martínez.

El Atlanta Stadium se inauguró en 2017 y los miles de argentinos que colmarán sus tribunas este martes podrán apreciar en vivo la pantalla de 360 grados más grande del mundo. Se trata de una mega estructura de casi 6000 metros cuadrados y 2000 pantallas colocadas a más de 17 metros de altura.

Es uno de los más modernos y atractivos de este Mundial. Tiene capacidad para 71.000 espectadores, costó cerca de 1500 millones de dólares y allí juegan las dos franquicias de la ciudad, los Atlanta Falcons de la NFL y el Atlanta United, de la MLS de fútbol.

Su techo retráctil es otra de las grandes joyas, compuesto por ocho piezas triangulares traslúcidas que se deslizan en línea recta y más de 18000 hojas de acero.

De Home Depot al fútbol

Los pasillos del Mercedes-Benz parecen más un shopping de lujo que un estadio de fútbol. Bajo las tribunas, refrigeradas con aire acondicionado, hay bares de vodka y de whisky, cajeros automáticos, tiendas de camisetas, cargadores de celulares, comidas de todo tipo y máquinas de gaseosas con refill.

El dueño del estadio es Arthur Blank, uno de los fundadores de la tienda Home Depot. El magnate aceptó las condiciones de la FIFA sobre el nombre, pero mantuvo una condición: el precio de la comida y las bebidas seguiría bajo su control. “Nunca ha habido precios abusivos aquí. Queremos que la gente se sienta como en casa, segura, acogida, querida y respetada. Eso no es negociable”, declaró a The Athletic.

Mientras en los estadios de Nueva York o Los Ángeles una lata de cerveza cuesta en un partido de la Copa del Mundo cerca de 20 dólares, o una botella de agua 5 dólares, aquí en Atlanta se venden por la mitad de precio. “Es lo mismo para el Mundial que para el Super Bowl. Nunca pasó de la primera conversación con la FIFA porque dijimos que era algo obvio, esta es nuestra esencia. Tenemos que hacer que los aficionados se sientan valorados y apreciados”, sostuvo Blank.

Tiene una fortuna estimada en 10.800 millones de dólares, según el último ranking Forbes. Blank es dueño de los Atlanta Falcons de la NFL y hace más de una década apostó por el soccer en este estado sureño con escasa tradición futbolera y resultó un éxito. Su interés le llegó a través de su hijo, Josh, heredero de sus negocios, que jugó de mediocampista en el equipo universitario de Elon y fue siempre un gran admirador de la Premier League inglesa.

Los Blank fundaron la franquicia del Atlanta United en 2014 y tres años después debutó en la MLS con la nueva casa. Bajo el mando del argentino Gerardo Tata Martino, el equipo de la ciudad se transformó en un fenómeno, con estadio lleno y un primer título de MLS logrado solo un año después del debut. Sin grandes equipos de béisbol y fútbol americano con buen presente en la ciudad, el Atlanta United se convirtió en un verdadero fenómeno desde sus comienzos.

Blank dejó otro legado para el fútbol estadounidense que promete revolucionar este deporte para las próximas décadas.

Antes del inicio del Mundial, la Federación de Fútbol de EE.UU. inauguró en Fayette, a veinte minutos del aeropuerto de Atlanta, el Centro Nacional de Entrenamiento de Fútbol, para que sea utilizado por todas las categorías de las selecciones masculina y femenina. El complejo cuenta con más de una decena de canchas, gimnasio, salas de conferencias y espacios para más de 400 empleados. Una ambiciosa apuesta que el DT argentino Pochettino entendió a la perfección cuando la semana pasada sentenció en conferencia de prensa: “Este es un país increíble, con gente increíble. Pueden conseguir lo que quieran: llegaron a la luna… el país más poderoso en cada área. ¿Por qué no también en el fútbol? Eso es lo que queremos".

El complejo lleva el nombre de Blank, que donó 50 millones de dólares de su bolsillo y contribuyó a fondos de grandes empresas, como Home Depot y Coca-Cola, para alcanzar el costo total de 250 millones de dólares. Aquí se preparó la selección local que buscará ante Bélgica su pase a cuartos de final de la Copa del Mundo.



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/banderazo-argentino-en-atlanta-miles-de-hinchas-palpitan-el-decisivo-partido-de-manana-contra-egipto-nid06072026/

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