Julio Iglesias volvió a ser denunciado por presunta explotación laboral y agresión sexual. La presentación fue realizada por las mismas mujeres conocidas bajo los pseudónimos de Rebeca y Laura que lo habían denunciado con anterioridad por hechos presuntamente ocurridos en el año 2021 en República Dominicana y Bahamas cuando trabajaban para él. En enero de este año, solo una semana después de que la denuncia original se hiciera pública, la fiscalía de España había decidido archivar la causa por una cuestión de jurisdicción.
“Rebeca y Laura presentan una querella en España y continúan su búsqueda de justicia frente a Julio Iglesias. Solicitan que se investiguen los presuntos hechos de explotación laboral y de violencia sexual”, informaron desde la organización internacional Women’s Link, que ahora brinda apoyo legal a las exempleadas del músico.
Según detallan, el jueves 3 de septiembre las mujeres realizaron su denuncia ante la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia española en la que solicitan que se investiguen “los hechos que habrían ocurrido en 2021 en propiedades del cantante español” y explican: “El denunciado se habría aprovechado de su posición de poder y de la situación de vulnerabilidad de ellas para captarlas, trasladarlas y alojarlas en sus propiedades, en un clima de intimidación constante. Ellas describieron que él las habría sometido a situaciones de acoso y agresiones sexuales continuas y les habría impuesto condiciones laborales forzadas y degradantes”.
View this post on InstagramPara la organización que asesora a Rebeca y Laura, los hechos mencionados podrían abarcar “delitos de trata, contra la libertad y la indemnidad sexual, lesiones, trato degradante y contra los derechos de las trabajadoras por la imposición de condiciones laborales abusivas”.
Ahora, será el tribunal el que deba decidir qué curso le da a la denuncia y si encara o no una investigación al respecto. Además, las mujeres pidieron medidas de protección. Al respecto, Jovana Ríos Cisneros, directora de Women’s Link, dijo: “Ellas necesitan del compromiso de los Estados con sus búsquedas de justicia. Todas las personas tienen derecho a que los sistemas de justicia investiguen los hechos cuando existen indicios de presuntas vulneraciones de derechos humanos. El Estado español tiene la obligación de garantizar el acceso a la justicia en igualdad y sin importar quién sea la persona denunciada”.
JurisdicciónLas denuncias se hicieron públicas luego de una investigación realizada por elDiario.es y Univision Noticias que llevó tres años. Solo una semana después de que el tema estallara en los medios del mundo, los fiscales españoles decidieron archivar la investigación, tras concluir que la Audiencia Nacional de España carecía de jurisdicción para juzgar el asunto. Es decir que se trató de una cuestión estrictamente procesal, no sobre el fondo del asunto. Argumentó que los hechos ocurrieron exclusivamente en el extranjero y no se dan los “vínculos” que exige la ley para que la justicia española pueda intervenir.
En este punto, desde Women’s Link Worldwide citan la Ley Orgánica del Poder Judicial español para argumentar por qué deberían investigarse los hechos: “Según esta ley, si una persona española comete un delito fuera de España, España puede juzgarlo, siempre que ese mismo acto también se considere delito en el país donde ocurrió”. Además, alega que “España tiene la obligación de cumplir con los tratados internacionales de derechos humanos”.
Rebeca y LauraLas mujeres, conocidas como Rebeca y Laura con el fin de resguardar su identidad, trabajaron como servicio doméstico y fisioterapeuta en las mansiones de Iglesias en República Dominicana y Bahamas durante el año 2021. “Me usaba casi todas las noches. Me sentía como un objeto, como una esclava”, dijo una de ellas en alusión —según sus palabras posteriores— a que el artista la mandaba a llamar a su habitación y abusaba de ella al finalizar su jornada laboral, con la complicidad de alguna trabajadora de mayor rango. La otra mujer agregó: “Estábamos en la playa y él se acercaba y me tocaba los pezones”.
“Es una persona muy controladora que ejerce el poder a través del miedo. Amenaza con despedirte y constantemente te recuerda que estar trabajando para él es lo mejor que te ha pasado en la vida. Vive recordándote cuáles son las reglas, qué puedes hacer y qué no”, dijeron y aseguraron que hasta les contaban la cantidad de comida que les servían en el plato, además de revisarles el celular. Según los testimonios, el artista solía hacerles preguntas fuera de lugar como “¿Te gustan las mujeres?”, “¿te gustan los tríos?”, “¿te has operado los pechos?” y las insultaba. “Cuando le digo que no quiero estar con él (sexualmente), comienza a insultarme muy feo y a decirme que cómo no voy a estar con él, que hay muchísimas modelos muriéndose por estar con él y que yo, porque él me quería y me había tomado cariño, estaba siempre junto con él”, relató una de ellas.
Sobre las condiciones laborales, sumaron que no había ningún tipo de contrato formal y que uno de los requisitos para postularse a los puestos era tener entre 25 y 35 años y enviar fotos de cara y cuerpo entero.
La respuesta de Julio IglesiasLuego de que la denuncia inicial fuera radicada y que el tema marcara la agenda mediática a principios de este año, el cantante rompió el silencio. “Con profundo pesar respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa. Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer. Esas acusaciones son absolutamente falsas y me causan una gran tristeza. Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave”, dijo en un descargo en sus redes sociales y resaltó: “No puedo olvidarme de tantas y tantas personas queridísimas que me han mandado mensajes de cariño y lealtad. He sentido mucho consuelo en ellas”. Ahora, por el momento, no se refirió a esta querella presentada por Rebeca y Laura.
