Un futbolista mendocino pasó una noche detenido en una comisaría de esa provincia acusado de haber hecho un gesto racista contra un colega de nacionalidad brasileña durante un Torneo Regional Federal Amateur. Si bien el árbitro no sancionó el hecho durante el partido, un fiscal actuó de oficio y ordenó su arresto.
El caso tuvo lugar el último domingo, en el campeonato anteriormente conocido como Federal B, en un encuentro de la quinta fecha entre Montecaseros y Atlético Palmira. Tras una falta y un cruce verbal, el atacante de Palmira Facundo Reveco, de 26 años, llevó las manos a los costados de su cuerpo, imitando los movimientos de un simio, en dirección al lateral brasileño Erick Pontes.
Si bien no recibió ningún castigo durante el encuentro, el fiscal Oscar Sívori tomó acción luego del partido y decidió ordenar la detención del futbolista, que fue trasladado a la Comisaría n.º 55 de Mendoza, donde se le inició un proceso contravencional por incitación a la violencia y gestos discriminatorios. El deportista pasó la noche hasta recuperar la libertad a primera hora del lunes.
Luego del episodio, Atlético Palmira emitió un comunicado en el que cuestionó la actitud del funcionario del Ministerio Público Fiscal de San Martín tras la detención e imputación del futbolista. Desde el club se solicitó “objetividad, imparcialidad e igualdad ante la ley”, se pidió el esclarecimiento de las circunstancias y se acusó a Pontes, futbolista del equipo rival, de haber “realizado gestos obscenos hacia dirigentes”, pero sin ser penalizado.
Desde el club Montecaseros, en tanto, indicaron, también mediante un comunicado: “No estamos a favor de ningún tipo de acto racista o discriminatorio dentro del fútbol ni en ningún ámbito”. Señalaron que el futbolista Pontes sufrió gestos de carácter racista, una actitud que “no representa los valores” del deporte.
