Nadia Beller, expareja de Fernando Cerimedo, habló este martes desde el hospital donde permanece internada tras haber sido baleada en un hotel de Bolivia. La abogada recibió tres disparos el lunes por la noche mientras se hospedaba en Santa Cruz de la Sierra. Por el hecho fue detenido Cerimedo, exasesor de Javier Milei y vinculado al gobierno boliviano, como principal sospechoso del ataque.
Durante una entrevista concedida desde el centro médico, Beller no solo relató detalles sobre la relación que mantuvo con Cerimedo y los episodios de violencia que asegura haber sufrido, sino que además lo vinculó con presuntos hechos de corrupción relacionados con funcionarios y empresarios bolivianos.
“Al inicio de mi relación pude constatar ilegalidades. Fui testigo por mi vínculo de los negociados que hace el gobierno de Rodrigo Paz, su esposa y la familia de su esposa con él como operador y otras personas. Son negociados con la gasolina, el diésel y el oro”, afirmó.
Según su relato, Cerimedo no percibía un salario estatal, sino que recibía pagos a través de contratos gestionados con empresas privadas. “Las empresas le pagaban un sobresueldo a él y a sus socios para que estuvieran presentes en países como Bolivia, donde orquestan campañas políticas. Su pago es a través de contratos que ellos negocian con empresas grandes”, sostuvo.
Video: Nadia Beller, expareja de Fernando Cerimedo, habló desde el hospital tras ser baleada en un hotel de BoliviaBeller aseguró además que posee pruebas de esas maniobras. “He mandado fotos de cajones llenos de billetes que tenía Cerimedo de los hechos de corrupción. El resto del dinero lo tiene su testaferro, un hombre llamado Iván, que vive en el mismo edificio de La Paz”, declaró.
La abogada también denunció una supuesta protección política y policial en favor de su expareja. “Hay un contubernio en todo el gobierno. La policía no va a actuar contra este hombre. Acá no gobierna Rodrigo Paz, acá gobierna Fernando Cerimedo. Lo van a cubrir absolutamente”, afirmó.
En ese sentido, señaló que Cerimedo tendría influencia sobre un grupo policial que operaría en la zona donde ocurrió el ataque. “Él maneja un grupo de la policía que aparentemente opera cerca del hotel al que me hizo ir. Es un grupo de élite que él comanda y no responde a órdenes de nadie más”, dijo.
Beller sostuvo además que Cerimedo intentó eliminar pruebas que la comprometían como testigo de presuntas irregularidades. “Lo primero que hicieron en estos meses fue sacarme el celular, donde yo no solo tenía pruebas de las agresiones físicas sino también pruebas de hechos de corrupción, como lo del combustible y el oro”, aseguró.
También afirmó que contaba con evidencia de supuestos vínculos con el narcotráfico. “Tenía pruebas también de sus charlas con operadores del narcotráfico”, expresó.
Finalmente, manifestó temor por su seguridad y aseguró que su vida continúa en riesgo. “Estoy segura de que si yo no doy estas declaraciones, me van a venir a rematar. Es muy fácil entrar a un hospital”, concluyó.
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