Cuando Faustino Oro, todavía con once años, allá por septiembre del año pasado, consiguió su primera norma de gran maestro, en el torneo Prodigios y Leyendas de Madrid, comenzó una carrera contra el tiempo, en busca de lograr las otras dos normas que lo consagraran como gran maestro, pero, con la condición de que, para también conseguir el récord de precocidad, y ser el más joven de la historia del ajedrez, debía hacerlo antes de cumplir 12 años, 4 meses y 25 días, ya que este es el actual récord, en poder del estadounidense Abhimanyu Mishra.
Luego obtuvo su segunda norma en diciembre, en Buenos Aires. Entonces podía ser que lograra la tercera norma bastante antes de la fecha indicada, o podía ser también, que no la consiguiera.
Las líneas convergentes del destino lo tramaron como para que, en Moscú, capital mundial del ajedrez, llegara a la última partida del torneo con la obligación de ganar para lograr lo antedicho y batir el récord de Mishra por apenas cinco días. Sin embargo, no pudo ser; la moneda cayó del otro lado.
El desafío era difícil, primero porque jugaba con un gran maestro ruso, Aleksey Grebnev, de 2621 de Elo, mientras Faustino tiene 2516; y segundo, porque iba con negras, y es más difícil ganar con negras en el alto nivel del ajedrez. Con todo, la partida fue bien conducida por Faustino, dentro de un equilibrio posicional, hasta que en la jugada 34, ante un sacrificio de calidad de su rival en la casilla f4, tenía que elegir, ya bajo el apremio del reloj, si tomar de alfil, la buena, o tomar de peón, la mala, y desgraciadamente se decidió por esta última, lo que le condujo a la derrota.
Hay que decir que Faustino Oro ya tiene fuerza de gran maestro, pero hacer una norma es difícil, aún para los mismos grandes maestros. En el curso de este mismo año, ya liberado de presiones, lo conseguirá sin duda. ¿Puede ser esto una “bendición disfrazada”, como le dijo Clementine a su esposo, Winston Churchill, cuando este perdió las elecciones apenas terminada la guerra? Sí, puede ser. Para su futura carrera como ajedrecista, este aparente fracaso de no haber logrado el récord de precocidad en conseguir el título, puede derivar en algo positivo. La sensación de frustración puede motivarlo a redoblar sus esfuerzos en busca de superarse y progresar.
Además, en ajedrez, como en cualquier otro deporte, los excesivos halagos debilitan la moral y el impulso. Después de todo, Magnus Carlsen no tiene ninguno de esos récords y es el mejor ajedrecista de la historia. El futuro deportivo que le espera a Faustino es mucho más grande que registrar una fecha en el Guinness, que tiene mucho de caprichoso.
La partida. Grebnev,Aleksey - Oro,Faustino Aeroflot Open 2026 , 05.03.20261.e4 c5 2.Cf3 e6 3.g3 Cc6 4.d3 g6 5.Ag2 Ag7 6.0–0 Cge7 7.Te1 d6 8.c3 e5 9.a3 0–0 10.b4 b6 11.b5 Ca5 12.c4 h6 13.Ab2 Ae6 14.Cbd2 Rh7 15.a4 Cb7 16.De2 Dd7 17.Ac3 a5 18.Tf1 Tae8 19.Tae1 Cd8 20.Ch4 g5 21.Chf3 Ag4 22.h3 Ae6 23.Rh2 Cg6 24.Cg1 g4 25.hxg4 Axg4 26.f3 Ae6 27.Ah3 h5 28.Axe6 Cxe6 29.Ch3 Ah6 Hasta ahora, Faustino jugó en forma impecable, pero aquí debió preferir 29..h4, para impedir la siguiente jugada de las blancas, y para debilitar la casilla f4. 30.f4 h4 31.f5 hxg3+ 32.Rxg3 Cgf4 33.Cxf4 Cxf4 34.Txf4 exf4+ Este fue el momento crítico de la partida. Con poco tiempo para reflexionar, Faustino debía elegir de qué pieza capturar en f4. Lo correcto era 34...Axf4+ con la secuencia: 35.Rf2 f6 36.Dh5+ Rg8 37.Tg1+ Ag5 38.Cf3 Dh7 39.Dg4 Dh6 40.Ad2 Rf7 41.Axg5 fxg5 42.Cxg5+ Re7, y el rey de Faustino escapa, queda una posición compleja, con chances para ambos bandos, y un resultado incierto. Con la jugada del texto se abre la gran diagonal y el alfil de b2, hasta ahora dormido, se convierte en una daga. 35.Rf2 f6 36.Dh5 Df7 37.Dh4 Tg8 38.Axf6 Tg4 39.Dxg4 Dxf6 40.Tg1 Dd4+ 41.Re1 Rh8 42.Dg6 Da1+ 43.Re2 f3+ 44.Rxf3 (1–0)
