Más por los resultados que por el rendimiento futbolístico, Jorge Sampaoli no había tenido un buen comienzo en Talleres. Venía de dos derrotas ante Newell’s y Vélez, partidos en los que implementó un esquema táctico diferente al que utilizaba Carlos Tevez, al disponer una línea de tres zagueros y dos carrileros.
La fórmula empezó a rendir frutos en la destemplada noche de Vicente López. Tras un primer tiempo parejo, en el que Talleres se fue al descanso con un triunfo por 1-0 sin ser superior a Platense, en la segunda etapa fue letal por la vía del contraataque, ante un rival que atacó ciegamente y dejó muchos espacios a sus espaldas.
Talleres encontró la efectividad que le faltaba. Le bastaron siete remates al arco para conseguir un rotundo 4-0, que tuvo por figura excluyente al brasileño Rick, autor de dos tantos y la asistencia para la definición del ingresado Valentín Depietri. A pura corrida, Talleres hizo tres goles en diez minutos y le dio a Sampaoli su primera victoria como entrenador en la primera división del fútbol argentino, tras una carrera de 22 años en el exterior, entre clubes sudamericanos y europeos, con un paso de un año por la selección argentina que quedó marcado por el fracaso en el Mundial 2018.
Platense atraviesa por un momento ambivalente. Por un lado, se encuentra en la instancia histórica de disputar los octavos de final de la Copa Libertadores: el miércoles 12 recibirá a Coquimbo, de Chile, tras clasificarse en un grupo que compartió con Corinthians, Peñarol (a ambos les ganó de visitante) y Santa Fe de Bogotá. Pero por el otro empieza a preocuparse por el frente local, con una racha de trece encuentros sin victorias, con siete derrotas y seis empates. No gana desde el 21 de febrero, en un 1-0 sobre Barracas.
El retroceso en la tabla de Promedios y la Anual empieza a instalar un clima de fastidio en las tribunas. Hubo cánticos contra los jugadores y, tras el final, el capitán Ignacio Vázquez, camino al vestuario, discutió con un hincha y debió ser contenido por auxiliares del club.
? EL ENOJO DEL CAPITÁN
?? Ignacio Vázquez, capitán de #Platense y ex Belgrano, estalló de furia tras la dura derrota 4-0 del Calamar frente al #Talleres de Sampaoli en Vicente López.
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El arquero Julio Cozzani fue una de las figuras de Platense en la obtención del Apertura 2025. Dio firmeza y seguridad dentro un esquema compacto en lo defensivo. En el recuerdo quedó el penal que le atajó a Sebastián Driussi en el Monumental en la definición por los cuartos de final. Tiene un lugar asegurado en la historia calamar como protagonista del primer título en primera división. Ya en el segundo semestre de 2025, tras disputar las primeras cinco fechas del Clausura, Platense accedió a cederlo a préstamo a Al Kholood, de la Pro League de Arabia Saudita. En 10 meses en el fútbol saudí iba a ganar el dinero que en Vicente López no podían pagarle.
La goleada de Talleres sobre PlatenseVencido el préstamo, Cozzani regresó en junio a Platense, que en su ausencia había contratado a Matías Borgogno, ahora en Defensa y Justicia. Talleres tenía más control de la pelota, pero las llegadas eran escasas y poco profundas. Entre Galarza y Fattori, integrantes del doble pivote, no conseguían darle fluidez al juego. Platense era más directo, sobre todo con las intervenciones de Zapiola, pero le faltaba peso en el área cordobesa.
El desarrollo tuvo un quiebre a los 43 minutos del primer tiempo, a partir de un error de Cozzani, que no pudo retener con las manos una pelota que le pasó entre las piernas tras una definición de Rick que se desvió levemente en un defensor.
En el segundo período, Platense atacó con insistencia y exigió varias tapadas de Ezequiel Unsain, el arquero que se quedó con el puesto que durante tantos años fue de Guido Herrera, transferido al fútbol brasileño. El entrenador Walter Zunino hizo cambios ofensivos que desprotegieron a Platense. Talleres encontró espacios libres y selló una goleada que pudo tener un hat-trick de Rick, en un mano a mano que tapó Cozzani.
Tras el partido, Sampaoli (66 años) reconoció que esta victoria es especial en su larga trayectoria de director técnico: “Siempre ganar es una tranquilidad. Mi llegada al fútbol argentino es porque partí de aquí, mi carrera la hice toda afuera. Va pasando el tiempo y volví. Siempre voy a valorar la manera en que se llega a un resultado. Dejé que el club maneje el mercado de pases. En otros clubes me trajo problemas con los dirigentes”.
