El Puerto de Quequén mantuvo su ritmo operativo y cerró el primer semestre de 2026 en terreno positivo. El nodo logístico exportador del sur bonaerense pudo absorber una marcada contracción en los despachos de soja con un salto en los embarques de trigo, cebada y un despliegue sin precedentes del girasol, uno de los granos destacados por sus altos precios.
Entre enero y junio, esa terminal movilizó un total de 3.744.726 toneladas, lo que representó un leve incremento del 0,62% en comparación con el mismo período de 2025 (3.721.714). Operativamente, ese ritmo de actividad se tradujo en la atención de 154 buques. “Lo importante para nosotros es que el tonelaje sea sostenido. Desde 2025 venimos con cargas históricas y este primer semestre estamos incluso un poco más arriba. Mantener el nivel del mismo período del año pasado, que ya había sido récord, es sumamente auspicioso”, dijo Mariano Carrillo, presidente interino del Consorcio de Gestión del puerto a LA NACION y anticipó: “Prevemos que a fin de año vamos a poder celebrar otro récord de carga”.
