En medio de una semana clave para el futuro del crédito hipotecario, uno de los principales bancos privados del país anunció una baja en la tasa de sus préstamos para vivienda. El movimiento del Banco Macro no pasa inadvertido, ya que redujo la TNA de su línea UVA un punto porcentual menos que la condición que ofrecía hasta agosto.
La entidad fijó la tasa exactamente en 7,5% (antes era 8,5%), el máximo establecido por el Gobierno para los futuros préstamos hipotecarios que se otorguen con los fondos provenientes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). La decisión se conoce, además, en la previa de la primera licitación de esos recursos entre las entidades financieras.
Es importante aclarar que la nueva propuesta del banco solo está destinada a clientes del Plan Sueldo Selecta y también a sus hijos, que podrán solicitar el financiamiento de manera individual y acceder a las mismas condiciones preferenciales.
La línea podrá utilizarse para la compra de una vivienda, así como para la mejora, ampliación o refacción de un inmueble, y tendrá alcance en todo el país. Según informó la entidad, además de bajar la tasa, el plazo de financiación es de hasta 20 años.
“Bajamos la tasa a 7,5% y volvemos a ofrecer plazos de hasta 20 años para la financiación hipotecaria. Con esta actualización buscamos dar una señal concreta al mercado”, señaló Juan Parma, CEO de Banco Macro, y agregó: “Esta mejora en las condiciones les permite a nuestros clientes, y también a sus hijos, proyectar la compra o mejora de una vivienda con una cuota mucho más accesible, en sintonía con lo que el país necesita en esta etapa”.
Este punto es importante porque en el sistema hipotecario actual, la relación entre la cuota y los ingresos demostrables del solicitante es uno de los principales filtros de acceso.
Una semana clave para los créditos hipotecariosLa decisión de Macro se produce una semana después de que el ministro de Economía, Luis Caputo, anunciara un nuevo esquema para intentar resolver uno de los principales problemas que enfrenta hoy el sistema hipotecario argentino: la falta de fondeo de largo plazo.
El programa contempla que el FGS coloque hasta dos billones de pesos en depósitos a plazo fijo en bancos, con la condición de que esas entidades destinen los recursos recibidos a nuevos préstamos hipotecarios para primera vivienda. Las licitaciones serán de hasta $200.000 millones cada una. Es más, la primera se realizará entre este jueves y viernes, y funcionará como una primera prueba para medir el interés de las entidades financieras.
De acuerdo a lo establecido por el ministro, los bancos podrán tomar depósitos a un año, con una tasa del 2,5%, o a cinco años, desde 4,5%, ambas en UVA. Cada entidad podrá quedarse como máximo con el 20% de los fondos ofrecidos en cada licitación y tendrá 90 días para transformarlos en nuevos préstamos hipotecarios.
A cambio, los créditos que se otorguen con ese fondeo deberán cumplir determinadas condiciones:
No podrán tener una tasa superior al 7,5%Deberán concederse a un plazo mínimo de 15 añosTendrán un monto máximo equivalente a 150.000 UVA por operaciónEstarán destinados a la adquisición, construcción, ampliación o refacción de la primera viviendaCuánto cuesta construir un quincho en agosto 2026
Es justamente allí donde cobra relevancia el movimiento del Macro: antes incluso de conocerse el resultado de la primera licitación, el banco llevó su tasa al mismo nivel que el techo definido por el Gobierno para el nuevo programa.
Esto no significa, sin embargo, que la nueva línea anunciada por la entidad ya esté fondeada con recursos del FGS. La licitación todavía no se realizó y recién después de la adjudicación podrá conocerse qué bancos participan del programa y cuánto dinero obtiene cada uno.
