PUERTO IGUAZÚ.- Cada vez más familias argentinas tienen problemas para cumplir con sus compromisos de deuda. Mientras que en el Congreso se acumulan distintas iniciativas para enfrentar el aumento de la mora, e incluso algunos bancos públicos lanzaron iniciativas para dar soluciones, desde el Banco Central (BCRA) volvieron a remarcar que se trata de un “problema entre privados” y que la única salida es que los bancos “reconozcan las pérdidas” y refinancien las deudas a tasas más bajas y plazos más largos.
“Los bancos tienen capacidad de absorber las pérdidas por las decisiones equivocadas que han tomado, no necesitan asistencia de afuera”, dijo Vladimir Werning, vicepresidente del BCRA, durante la 47° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) en esta ciudad. El funcionario se encargó de abrir la primera jornada del evento, que este año convocó a empresarios, políticos y economistas.
Durante su disertación, la mora fue uno de los temas centrales, aunque mencionó que se trata de un debate de “corto plazo” y aseguró que ya se “tocó un pico”. Los datos oficiales, por ahora, lo confirman: en junio la irregularidad cortó la tendencia al alza que mantuvo durante los últimos 19 meses, y cayó del 7,7% al 7,6% del total de la cartera de préstamos desembolsados por los bancos en el sector privado. Pero los niveles entre las familias siguen siendo elevados, con valores del 12,8%.
“En la medida en que haya bancos que quieren compensar el costo de la mora cobrándole mucho más a las familias, la probabilidad de generar un círculo virtuoso de repago de crédito es muy baja. Los bancos que reconocen que una pérdida es una pérdida, tienen que buscar recuperar lo posible y mirar hacia adelante. Quizás pueden tener una política de tasas con las familias con una dinámica mucho más similar a lo que fue con las empresas. Hay mucho espacio para mejorar”, aseguró.
En este punto, el funcionario resaltó que luego de las elecciones del año pasado los bancos bajaron las tasas de interés en términos reales para las empresas, un fenómeno que lo atribuyó a la baja del riesgo político, “optimismo por las reformas” y compra de reservas. Así, hoy las tasas a las que acceden las firmas representan una quinta parte de lo que representaban en pleno pico de incertidumbre. Pero entre las familias, como los préstamos personales, el costo financiero es tres cuartas partes del pico de 2025.
“Es decir, las tasas de interés son altas. Y esas tasas de interés inducen a la mora, porque son impagables en términos reales; muchos creían que la inflación iba a subir y que iba a haber una devaluación postelectoral. Lo interesante es ver este contraste entre las empresas y los individuos. El rol de los bancos, que lo han acelerado últimamente, es refinanciar el crédito. Estas refinanciaciones tienen que venir con tasas de interés mucho más bajas, para darles oportunidad de pago; tienen que venir con plazos más largos”, aseveró.
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Por esta razón, descartó las propuestas “populistas” que se pusieron sobre la mesa en los últimos meses para intentar enfrentar la mora, porque “atentan” contra el acceso al crédito. “Las intervenciones, como asistir a los bancos, nosotros desde el Banco Central lo vemos con poco interés. Los bancos tienen capacidad de sobra”, aseguró.
También rechazó la posibilidad de que haya cambios normativos, como modificar las reglas de clasificación de los deudores. Este fue un pedido que la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (Abappra) hizo público la semana pasada, en una carta abierta al BCRA. Pero para el funcionario, esta alternativa “rompe el termómetro” y genera más incertidumbre, además de “ser poco efectiva” porque la recategorización entre quien no paga en un banco, pero sigue pagando en otra entidad, es una relación pequeña con relación a la mora total. Tampoco alentó soluciones como bajar los encajes bancarios o las tasas de interés de todo el sistema.
“La solución es entre privados, entre los bancos y los deudores. El crecimiento muy fuerte de las refinanciaciones está yendo en ese camino. Es un proceso. En algún momento empezaremos a ver caer la mora; el proceso de resolución es a qué costo los bancos refinancian”, agregó.
Por último, Werning aprovechó la ocasión para remarcar que la carga impositiva absoluta sobre el costo financiero total promedio es del 25%, sobre todo por impuestos provinciales y tasas municipales. Si bien admitió que también se cobra el IVA, explicó que parte se redistribuye también entre los gobernadores. “Se ve que es fácil recaudar; eso es lo que lleva a este desequilibrio. Pero es muy grave; si queremos resolver la mora, hay que abaratar el crédito y facilitar el inicio de este nuevo ciclo crediticio”, sumó.
