Reseña. Tratados sobre muerte y naturaleza, de Sir Thomas Browne

A sus tiernos diez años Sir Thomas Browne (Londres,1605 – Norwich, 1682) acusaba ya un portentoso conocimiento del latín e ingresaba al reconocido Winchester College para ahondar en disciplinas varias: teología, gramática, poesía clásica e historia universal. A los dieciocho iniciaría en la Universidad de Oxford la carrera de medicina, de la que se graduaría en 1629 y pasaría los años próximos inmerso en estudios anatómicos. Confeso admirador de Francis Bacon, se sentía partidario de la revolución científica inaugurada por aquel. Browne creía, simultáneamente, en las brujas, la magia negra y el diablo. No es de extrañar: corría el siglo XVII, y Occidente no se encontraba aún escindido entre la mentalidad religiosa y la secular.

Con traducción y notas de Ángela Signorini y Pablo Maurette, Ampersand publica una cuidada edición de un libro único: Tratados sobre muerte y naturaleza. Compuesto por los célebres “Urnas sepulcrales” (el mismo que Borges traduce, encerrado en su habitación de Almagro, al final de “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”) y “El jardín de Ciro”, publicados originalmente juntos en 1658. Las piezas proponen, claro está, una articulación simbólica entre vida y muerte.

La primera se presenta como un trabajo histórico-antropológico respecto de los ritos funerarios de diversos pueblos. El descubrimiento de unas cincuenta urnas funerarias al norte de Norwich, cerca de donde residía nuestro médico religioso, sirve como punto de partida para el estudio. La verdadera división entre las culturas, indica Browne –y recuerda Maurette en el prólogo– yace entre aquellos que entierran o incineran a sus muertos. En el segundo de los textos, el autor se demora en el análisis horticultor: toma como punto de partida el jardín homónimo, es decir, el de Ciro, rey de Persia, hasta llegar al presente autoral, y sin que falten guiños al mismísimo Edén. “Si el Paraíso fue plantado en el tercer día de la Creación,” –escribe en el primer capítulo– “tal y como concluye la más sapiente teología, su nacimiento acaeció mucho antes de que hubiese horóscopos. Así, los jardines existen desde antes de los jardineros y tienen apenas unas horas más que la Tierra”. Para nuestro ensayista, detrás de cada uno de los jardines significativos yace el quincunx –el losange– la forma geométrica divina que estructura la Creación.

Tratados sobre muerte y naturaleza representa, a su vez, una muestra de la refinada escritura de Browne, que, en una época impensada para ello, urdía su prosa –destinada por entonces a la mera transmisión de argumentos o hechos– con las licencias propias de la lírica. Porque para hablar de metafísica –de Dios, del Diablo; del Destino, de la Creación– nada como una lengua fraguada al calor del corazón humano.

Tratados sobre muerte y naturaleza

Sir Thomas Brownw

Ampersand

Trad.: Ángela Signorini y Pablo Maurette

220 páginas

$ 26.900



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/ideas/resena-tratados-sobre-muerte-y-naturaleza-de-sir-thomas-browne-nid15082026/

Comentarios

Comentar artículo