Una estudiante universitaria, que padece una enfermedad crónica, viaja a Mallorca con su madre. Allí conoce a Julián, un lugareño del que no sólo se enamora sino que la impulsa a animarse a experiencias que hasta entonces había postergado. Este podría ser un breve resumen de El último amanecer, la nueva película protagonizada por Maia Reficco y Fernando Líndez que llegará a la pantalla de Prime Video el próximo 26 de agosto.
Basada en la novela homónima de Anna Todd —la autora de la exitosa saga After— y dirigida por Carlson Young, esta trama que, al principio, parece ser sobre un amor de verano, pronto se convierte en una historia atravesada por la desesperada lucha por vivir, los secretos familiares y la urgencia de aprender a disfrutar del presente. “Para mí lo más importante fue, sin dudas, rendirle el homenaje necesario a la situación de salud que tiene Ry”, le confiesa la actriz argentina a LA NACION sobre el gran desafío que le implicó este papel.
Aunque muchos la conozcan por ser la última pareja de Franco Colapinto, la actriz, cantante y bailarina (nacida en Boston pero criada en la Argentina) tiene una sorprendente carrera en el medio. Hija de la cantante y entrenadora vocal Katie Viqueira y hermana de Joaquín Reficco, quien interpreta a Zeki en Margarita, esta joven de 26 años saltó a la fama con su protagónico en Kally’s Mashup, la serie de Nickelodeon. Luego, vino la remake de Pretty Little Liars, su protagónico en La Dolce Casa de Netflix, y el teatro musical, donde desembarcó en Broadway con títulos como Hadestown y The Notebook.
Líndez, por su parte, construyó una carrera entre el modelaje y la actuación. Mientras que desfiló para las pasarelas más importantes de Nueva York, Milán, París y Londres, sus participaciones en ficciones españolas como Skam España, Escándalo: relato de una obsesión y Élite (donde interpretó a Joel Castellano Soler) le abrieron las puertas de Hollywood. “El poder abrirme a un mercado nuevo como actor ha sido un regalo”, reconoce quien para este film tuvo que rodar con un acento muy diferente al suyo.
El rodaje, que se extendió durante dos meses en los paradisíacos paisajes de Mallorca, dejó en ambos algo más que el recuerdo de filmar una película: la experiencia de trabajar juntos por primera vez, de compartir el set con una figura de la talla de Eva Longoria y de enfrentarse a distintos desafíos profesionales y personales.
“Nos divertimos mucho”—¿Cómo fue ponerse en la piel de Ry y de Julián?
Fernando Líndez: —La verdad es que fue un proceso muy bonito. Desde el primer día formamos un grupo y un equipo excepcional en el que había muy buenas energías, en el que cada uno intentaba dar lo mejor de sí mismo y bueno, yo creo que día a día fuimos construyendo una peli muy conmovedora y muy bonita.
Maia Reficco: —Para mí fue un desafío muy hermoso. Sin dudas, el equipo hace que sea disfrutable. Desde lo actoral me sentí muy amparada, cuidada y motivada a contar esta historia con el respeto que merece y, además, lo personal acompañó. La pasamos muy bien, nos divertimos mucho, nuestra directora nos guió de la mejor forma y ni hablar de Mallorca... Realmente fue un privilegio muy grande.
—¿Cómo fue la experiencia de filmar en España?
Líndez: —¡Idílico! Un paraíso. Nos la pasamos genial. Realmente no se sintió como si estuviéramos trabajando.
Reficco: —Sí, era una injusticia llamarlo así porque —así y todo, con la responsabilidad que significa filmar una película— fue realmente un disfrute constante. Además de la comida... ¡riquísima!
—¿Cuánto duró el rodaje?
Líndez: —Dos meses. Encima fue en la mejor época: entre agosto y septiembre. Pleno verano. Y en septiembre había cero turistas, así que tuvimos la isla para nosotros.
—Eva Longoria tiene su casa en Marbella, así que debe haber sido una gran anfitriona en esa tierra...
Reficco: —Eva es lo mejor que hay. Yo la admiro muchísimo. Más allá de todo lo que ha construido con el cine, es una mujer muy inspiradora, así que haberla conocido fue realmente una experiencia hermosa. Siento que conectamos mucho en lo personal. Además, comanda el set de una manera... Es una ídola total.
—En tu caso, Fernando, se trata de tu primera experiencia en Hollywood, ¿cómo fue rodar en otro idioma?
Reficco: —¡La rompió!
Líndez: —Fue una oportunidad muy grande para mí el poder mostrar una faceta que no había experimentado todavía. El poder abrirme a un mercado nuevo como actor ha sido un regalo. Así que estoy muy agradecido porque se me haya dado esta oportunidad y por haber aprendido de este grupo maravilloso. Me siento un privilegiado.
—¿Cuál fue el mayor reto que tuvieron en el set?
Reficco: —Para mí, fue sin dudas rendirle el homenaje necesario a la situación de salud que tiene Ry. Lo más importante desde un principio era poder contarlo con la mayor cantidad de verdad, así que vino mi coach actoral, que me acompaña desde que soy muy chiquita (desde mi primer trabajo en Telefe) y junto a la directora hicimos mucho análisis de qué era exactamente lo que necesitaba el personaje. Creo que ese fue el desafío más grande.
Líndez: —Para mí, hablar mallorquín . Tuve un gran reto con los idiomas en esta película. Hablar en inglés y hablar en mallorquín porque tengo algunas escenas también en ese idioma. Tuve un profesor que me ayudó.
Hacer locuras por amor—La película es una gran historia de amor. Julián viene a cambiarle la vida a Ry y la anima a hacer cosas que antes no había hecho. ¿Qué locura hicieron ustedes por amor?
Reficco: —Ja, ¡de todo! Yo he hecho de todo por amor, la verdad. Hay una frase que dice: “En el amor y en la guerra todo vale”. Para mí, siempre que sea sano y haga felices a las personas involucradas, hacer estas cosas vale la pena.
Líndez: —Yo he hecho cosas muy buenas y cosas muy tontas también . Por ejemplo, un tatuaje. Un tatuaje que ahora me estoy borrando .
Reficco: —Ay, ¿es el tatuaje del que hablamos antes? Nooo... y bueno, está bien. Es parte de la vida.
Líndez: —Sí, al fin y al cabo, el amor es una emoción muy fuerte y esto es parte del aprendizaje. Pero bueno, ninguna cosa mala más allá de eso.
Reficco: —¡No aclares que oscurece, rey! .
—Y vos Maia, ¿tenés algo que aclarar? ¿Cómo está tu corazón por estos días?
Reficco: —. Yo estoy muy bien, muy bien. Muy feliz y contenta de estar promocionando esta peli que nos ha dado muchas alegrías.
