Informe: crece el “cuentapropismo religioso” en la Argentina

CÓRDOBA.- A menos de dos meses de la visita del papa León XIV a la Argentina, una encuesta nacional revela que, si bien “la religión aparece en todas partes”, pierde centralidad como práctica institucional y comunitaria y se vuelve cada vez más íntima, doméstica y personalizada. Los individuos cada vez más rezan a solas, arman altares e incorporan prácticas espirituales diversas aunque una proporción significativa de la población no identifica ninguna de esas actividades como particularmente importante.

Los investigadores del informe al que accedió LA NACION utilizan la expresión “cuentapropismo religioso”. La idea refiere a una modalidad en la que las personas construyen su propio repertorio de prácticas y experiencias sin depender necesariamente de una institución que organice esa relación con lo religioso.

La Encuesta Nacional sobre Religión Vivida (Enrevi 2026) analiza las prácticas religiosas y espirituales de personas de 18 años o más residentes en la Argentina e indaga en algunas actitudes respecto de las expresiones del papa León XIV y la intención de verlo durante su visita al país.

El 95,2% de los 2092 encuestados (85% por teléfono y el resto presencial) en los 24 distritos del país realizó al menos una práctica religiosa o espiritual durante el último año, pero 20,9% dice que ninguna es la más importante para su vida.

La investigación fue dirigida por Hugo Rabbia, de la Universidad Católica de Córdoba y el Conicet, junto al jesuita Gustavo Morello, del Boston College. Participaron la Universidad Católica de Córdoba, Lived Religion Initiative, Boston College y el Instituto de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA). Financiaron el trabajo el Centro de Gestión del Conocimiento del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) y Lived Religion Initiative.

El foco fue observar qué hacen efectivamente los argentinos cuando expresan una dimensión religiosa o espiritual, por eso el concepto de “religión realmente vivida”. La práctica más frecuentes es rezar: así lo refifrió el 76% de los consultados; 60,3%, con frecuencia semanal o diaria.

La asistencia a misas o servicios religiosos, en cambio, muestra intensidades muy diferentes: 21,7% concurre solamente a celebraciones especiales, mientras que el 23,4% declara hacerlo semanalmente.

Siete de cada diez que consideran la oración su práctica más importante la realiza básicamente en soledad; entre quienes eligen la meditación, la proporción llega al 65,7%. Además, el 68,2% de quienes rezan lo hace principalmente en su casa, mientras que el 60% de quienes meditan también elige el mismo lugar.

La casa aparece así como un nuevo espacio religioso. El 30,4% de los encuestados tiene un altar, un lugar de devoción. La religión también se expresa sobre el propio cuerpo: 9,7% declara llevar marcas o tatuajes de carácter espiritual. Son indicadores que muestran una experiencia religiosa fuera de los espacios institucionales tradicionales.

Una de cada cinco personas consultadas señala que ninguna práctica religiosa o espiritual es particularmente importante para ella. El resultado no significa necesariamente ausencia de prácticas, ya que el estudio registra que casi todos realizaron al menos una durante el último año. Lo que aparece es una relación más débil, ocasional o difusa.

Diferencias

Católicos y evangélicos coinciden en colocar la oración privada como primera práctica, con 40%. Después aparecen caminos distintos: entre los evangélicos, la lectura y el estudio de libros sagrados alcanza 15,4%; entre los católicos, la asistencia a misa llega a 15,5%.

Entre quienes no tienen filiación religiosa, 45,5% no tiene una práctica clave y aparecen entre las más importante la meditación, los ejercicios de respiración o el yoga con 15,9%.

Con todo, la transmisión familiar de la religión no desapareció: 7,3 de cada diez que oran dicen haber invitado o involucrado a sus hijos, mientras que entre quienes concurren a cultos la proporción asciende a 86,7%.

También persisten creencias ampliamente extendidas. El 70% de los encuestados afirma creer en Dios y otro 8,3% dice creer en una energía u orden superior sin creer en Dios. La existencia del alma reúne un porcentaje todavía mayor: 76,9%.

El reporte muestra que hay una migración importante desde el catolicismo recibido durante la crianza hacia la categoría de personas sin filiación religiosa. La pertenencia heredada y la identificación actual dejan de coincidir necesariamente, mientras que las prácticas pueden mantenerse, modificarse o combinarse con otras experiencias espirituales.

Llegada del Papa

Respecto de la próxima visita de León XIV, 16,5% de los encuestados dice tener intención ir a verlo; otro 34% todavía no sabe si concurrirá. Entre quienes planean asistir, 77% son católicos y casi 11%, evangélicos.

La encuesta también permite observar que algunos de los planteos del Papa exceden el universo estrictamente religioso. El 75,2% está de acuerdo con que exista control público sobre la inteligencia artificial para evitar la desinformación y la vigilancia masiva, mientras que una cifra similar coincide con que el agua, los alimentos y los servicios de salud deben quedar fuera de la especulación financiera.



Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/informe-crece-el-cuentapropismo-religioso-en-la-argentina-nid27092026/

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