A más de dos años del inicio de la presidencia de Javier Milei, la recuperación de los ingresos no fue homogénea entre los distintos sectores de la población. Mientras algunos grupos lograron mejorar su poder adquisitivo respecto de noviembre de 2023, otros todavía perciben ingresos reales inferiores a los de ese momento.
Así surge de un informe elaborado por el economista Nadín Argañaraz, que analizó la evolución de los ingresos reales de seis grupos: los empleados privados registrados, los empleados públicos nacionales, los empleados públicos provinciales, los jubilados que perciben únicamente un haber previsional, los jubilados que cobran el haber mínimo junto con el bono compensatorio y los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH).
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De esos seis grupos, solo dos registran una mejora de sus ingresos reales desde noviembre de 2023: los beneficiarios de la AUH y los jubilados que perciben un haber previsional. En cambio, los empleados privados registrados, los empleados públicos nacionales, los empleados públicos provinciales y los jubilados que cobran el haber mínimo con bono continúan por debajo de los niveles de ingreso real que tenían al comienzo de la gestión de Milei.
En los extremos aparecen los beneficiarios de la AUH, cuyos ingresos aumentaron un 100,5% en términos reales entre noviembre de 2023 y junio de 2026, y los empleados públicos nacionales, que acumulan a mayo una pérdida del 36,5%. En otras palabras, mientras los primeros duplicaron su poder adquisitivo, los segundos perdieron más de un tercio.
Después de los empleados públicos nacionales, las mayores caídas corresponden a los empleados públicos provinciales (-9,8%) y a los jubilados que perciben el haber mínimo con bono (-9,7%). Los empleados privados registrados son los que muestran la menor pérdida de poder adquisitivo, con una baja del 3,6%.
El informe también calcula cuánto representan esas variaciones acumuladas a lo largo del período, más allá de la comparación entre los extremos. Desde noviembre de 2023 hasta junio de 2026, los beneficiarios de la AUH acumularon un ingreso adicional equivalente a 26 asignaciones de noviembre de 2023, mientras que los jubilados que perciben únicamente el haber previsional obtuvieron un ingreso extra equivalente a 1,2 haberes de ese mes.
En el otro extremo, los empleados públicos nacionales perdieron un monto equivalente a 8,8 salarios de noviembre de 2023. Los empleados públicos provinciales acumularon una pérdida equivalente a 3,4 salarios; los jubilados que cobran el haber mínimo con bono, a 1,9 ingresos mensuales; y los empleados privados registrados, a un salario.
Según el trabajo, para que el bono compensatorio conserve el mismo poder adquisitivo que tenía en noviembre de 2023, debería ascender a $155.000, en lugar de los $70.000 actuales.
De cara a los próximos meses, Argañaraz sostiene que las jubilaciones y la AUH podrían registrar una leve mejora en términos reales si continúa el proceso de desaceleración de la inflación. En cambio, considera poco probable una recuperación del poder adquisitivo de los empleados públicos, tanto nacionales como provinciales, debido a las restricciones fiscales.
Para los trabajadores privados registrados, señala que la evolución de los salarios reales dependerá principalmente del nivel de actividad económica y de las ganancias de productividad.
