La agenda del Gobierno nacional volverá a entrelazarse con Peter Thiel. El magnate germano-estadounidense e influyente figura global del “tecnocapitalismo” será el disertante central de “Vientos de cambio”, un foro que el 1 y 2 de septiembre reunirá en el Hotel Sheraton del barrio porteño Retiro a los principales referentes del equipo económico de Javier Milei. Por la Casa Rosada, estarán el ministro de Economía, Luis Caputo; el viceministro José Luis Daza; y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quienes expondrán en defensa del rumbo del oficialismo ante empresarios, inversores, académicos y think tanks de América Latina, Estados Unidos y Europa.
Bajo el lema “Las ideas que están cambiando la Argentina y la región”, la cumbre es impulsada a nivel local por la Fundación Libertad y Progreso, dirigida por el economista Agustín Etchebarne y que conforma una de las principales usinas libertarias en la batalla cultural. Los restantes organizadores son estadounidenses: el Archbridge Institute y la revista Reason.
“Peter Thiel representa una combinación poco frecuente de emprendedor, inversor y pensador capaz de anticipar grandes transformaciones tecnológicas y culturales. Su interés en la Argentina constituye una señal muy potente: el país vuelve a aparecer en el radar de quienes buscan innovación, talento y oportunidades de inversión. Durante décadas, los argentinos mirábamos cómo el capital y las ideas se iban; ahora empieza a existir la posibilidad de invertir ese proceso. “, dijo Etchebarne consultado por LA NACIÓN.
Thiel fue el cofundador de la billetera digital PayPal, inversor de Facebook cuando era una red social desconocida y está detrás de Palantir Technologies, la dominante compañía de almacenamiento masivo de información, inteligencia artificial y seguridad con fuerte injerencia en organismos estatales del mundo. En Estados Unidos, asiste a la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Según Forbes, su fortuna ronda los US$30.000 millones. En tanto, se encuentra fuertemente vinculado con el presidente republicano Donald Trump, para quien ha implicado una referencia partidaria dentro del universo de Silicon Valley.
Desde la llegada de Milei al poder en la Argentina, Thiel se ha mostrado en distintas oportunidades con el mandatario nacional. La última vez tuvo lugar en la Casa Rosada en abril de 2026, mes en el que también se entrevistó con el asesor presidencial Santiago Caputo. En tanto, a mitades de mayo, el ministro Caputo lo recibió en el Palacio de Hacienda. En ese lapso, se instaló en el país, donde trascendió su interés por expandir sus negocios y adquirió una residencia en el exclusivo Barrio Parque de la Ciudad de Buenos Aires. Allí, a principios de junio, también congregó un encuentro con el diputado kirchnerista y dirigente social Juan Grabois.
El directivo de Libertad y Progreso explicó que el evento busca reflejar la visión de los organizadores respecto del actual escenario político, económico y cultural de la Argentina. “Creemos que el país vive un verdadero punto de inflexión, con capacidad para proyectarse hacia el resto de América Latina”, dijo. Según detalló, durante las dos jornadas se debatirán temas vinculados con la estabilización macroeconómica, las reformas estructurales, la desregulación del Estado, el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo, el emprendedurismo, las grandes inversiones, la movilidad social y “la recuperación de los valores que hicieron prosperar a Occidente”.
La creciente influencia de Thiel ha generado reacciones negativas para quienes lo consideran controvertido su perfil, cuestionan sus ambiciones y le atribuyen tener la búsqueda de instaurar una suerte de tecnocracia global supraestatal. En contraposición, los que lo promueven marcan que sus participaciones en la Argentina simbolizan el cambio del clima de época respecto de las últimas décadas en línea con la irrupción del fenómeno mileísta. “Durante muchos años los argentinos vimos cómo el capital y las ideas se iban del país. Ahora empieza a existir la posibilidad de invertir ese proceso”, señaló Etchebarne.
En el marco de una treintena de expositores nacionales e internacionales, de los paneles también serán parte el Premio Nobel de Economía (en el año 2000) y profesor de la Universidad de Chicago, James Heckman; el escritor chileno Axel Kaiser; y el economista Alberto Benegas Lynch (h), considerado por Milei como su mentor. El objetivo, según los promotores del encuentro, es reunir a 700 asistentes para “generar ideas, vínculos e inversiones que contribuyan a consolidar el proceso de transformación argentino y extender la agenda de la libertad en la región”. Los precios tienen tres categorías que van desde los 50 a 600 dólares, con una primera tanda agotada.
Por el momento, el mandatario no confirmó su asistencia. Según explicó Etchebarne, ya recibió una invitación formal para participar del foro, aunque su presencia quedará supeditada a la agenda presidencial. “Sería especialmente importante porque Milei no es solamente el presidente del país anfitrión; se convirtió en una de las principales referencias mundiales de la batalla por la libertad económica y cultural”, sostuvo.
La nueva postal oficialista con Thiel se enmarca en un momento en el cual la Casa Rosada pretende dejar atrás las turbulencias de los últimos meses desatadas por el caso Adorni, que desembocaron en una caída de la popularidad del oficialismo, consolidar su agenda de reformas en el Congreso y proyectarse hacia el escenario electoral de 2027. A la vez, servirá para reafirmar su posicionamiento en el plano regional, en medio de la creciente tensión diplomática con Brasil y de la confrontación ideológica con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien pondrá en juego su continuidad en las elecciones presidenciales del 4 de octubre frente a su rival Flávio Bolsonaro, apoyado por Milei.
En su análisis sobre la marcha de la gestión libertaria, Etchebarne destacó que el Gobierno “logró abortar el proceso de hiperinflación atacando el núcleo del problema argentino: el gasto público y el déficit fiscal”. En esa línea, enumeró “el saneamiento del Tesoro y del Banco Central, la desaceleración de la inflación, la desregulación, la reforma laboral, el RIGI y la recuperación de una agenda favorable a la inversión”, un listado al que calificó como “el salto más grande en términos de libertades económicas que hizo un país en los últimos dos años”.
En ese sentido, Etchebarne también respaldó el discutido proyecto libertario sobre inviolabilidad de la propiedad privada, que buscará ser tratado por el oficialismo en la sesión de este jueves 6 en la Cámara de Senadores, al sostener que “no es un privilegio de los ricos” –como achacan los detractores–, sino una condición indispensable para atraer inversiones. “Sin propiedad segura no hay crédito, inversión ni crecimiento sostenido. Sin propiedad privada no hay posibilidad de tener una civilización avanzada”, afirmó.
No obstante, advirtió que el proceso de reformas “todavía está lejos de completarse”. Entre las prioridades pendientes mencionó una reforma tributaria que reduzca la presión impositiva, una transformación del sistema previsional, cambios en el funcionamiento de la Justicia —incluida la incorporación de “un juez liberal” a la Corte Suprema— y la aprobación del denominado proyecto de Ley de Libertad Educativa. “El rumbo es correcto, pero la transformación debe profundizarse y, sobre todo, institucionalizarse para que resulte irreversible”, concluyó.
