Ron Letheren, exinspector escolar y veterano de la Segunda Guerra Mundial de 103 años, mantiene desde hace décadas una rutina que combina actividad física, ejercicios de fortalecimiento y desafíos mentales. Su experiencia coincide con estudios que relacionan el movimiento regular y la estimulación cognitiva con un menor riesgo de deterioro funcional y cognitivo durante la vejez.
La rutina de ejercicios que Letheren mantiene a los 103 añosCada mañana, poco después de despertarse, el hombre de 103 años dedica unos 20 minutos a realizar movimientos de estiramiento y fortalecimiento.
Su método incluye series de 60 repeticiones y ejercicios que puede realizar acostado, como mover los dedos y levantar los pies de la cama mientras permanece boca arriba.
A Suffolk Man Celebrating His 103rd Birthday Has Revealed The Daily Habit He Credits With Hel“Realizo movimientos físicos bastante bruscos y fortalezco mis piernas con una de estas bandas elásticas”, dijo Letheren en una entrevista con BBC News.
Según su relato, el uso cotidiano de las escaleras de su vivienda también representa una de las actividades que considera necesarias para conservar la capacidad de desplazarse por su cuenta.
La rutina comenzó hace décadas con el acompañamiento de su esposa Doreen, quien falleció. “Cuando vivía en Londres, mi esposa me animó a empezar a hacer ejercicio, y todavía lo hago a diario”, comentó en otra entrevista con el medio local East Anglian Daily Times.
Letheren reconoció que mantener este hábito requiere constancia. Para él, continuar con los ejercicios forma parte de las actividades que le permiten seguir con su vida de manera independiente.
Su experiencia se relaciona con investigaciones que han analizado el vínculo entre actividad física y longevidad. Un estudio publicado en la Revista de Investigación sobre el Envejecimiento encontró que la actividad física regular se asociaba con entre 0,4 y 6,9 años adicionales de esperanza de vida.
Qué relación existe entre la actividad física y la esperanza de vidaLos datos citados en la Revista de Investigación sobre el Envejecimiento indicaron que mantener una actividad física regular se relaciona con una reducción de entre 30% y 35% en el riesgo de mortalidad por cualquier causa frente a la inactividad.
Entre sus efectos se encuentran mejoras relacionadas con la presión arterial, el control de la diabetes tipo dos y los niveles de colesterol HDL.
El estudio también vinculó el ejercicio con una menor incidencia de determinados tipos de tumores malignos. En particular, la actividad física se asocia con reducciones de entre 30% y 40% en el cáncer de colon y de entre 20% y 50% en el cáncer de mama.
El modelo estimó que sumar cinco minutos diarios de actividad moderada a vigorosa podría asociarse con un 6% de muertes potencialmente evitables entre las personas menos activas. Reducir 30 minutos de sedentarismo arrojó estimaciones del 3% en el grupo más sedentario y del 7,3% en el escenario poblacional.Los rompecabezas también forman parte de la rutina del hombre centenarioLetheren no limita su rutina al movimiento corporal. Cada día reserva tiempo para resolver acertijos y rompecabezas complejos en internet.
“El cerebro es como cualquier otra parte del cuerpo: necesita usarse para sobrevivir”, aseguró el hombre de 103 años a BBC News. Letheren consideró que mantener la actividad intelectual es tan importante como conservar la movilidad física.
Investigaciones sobre adultos mayores con deterioro cognitivo leve encontraron asociaciones entre la participación en rompecabezas, juegos de palabras y otros pasatiempos y un mejor desempeño en áreas como memoria, memoria de trabajo, atención y velocidad de procesamiento.
Qué dicen los estudios sobre los ejercicios mentalesSegún estudios de Texas A&M University School of Public Health, quienes realizan con frecuencia actividades intelectualmente estimulantes pueden conservar durante más tiempo ciertos niveles de capacidad cognitiva frente a quienes participan poco o nada en este tipo de tareas.
Algunas recomendaciones plantearon incorporar estas actividades entre tres y cuatro veces por semana.
Estos estudios se enfocaron principalmente en la preservación de determinadas funciones cognitivas y no permiten afirmar que resolver rompecabezas, por sí solo, prolongue la vida.
En el caso de Letheren, los acertijos forman parte de una rutina más amplia que incluye ejercicio, desplazamiento cotidiano y participación en actividades sociales.
